¡Hola, foodie! Si buscas un lugar donde disfrutar de la comida murciana en un ambiente acogedor, El Chato es tu sitio. Ubicado en la Calle Bartolomé Pérez Casas, 12, este restaurante ha sabido hacer un huequito en el corazón de los murcianos. Aunque no encontrarás algunos clásicos como ahumados ni ensaladilla, su propuesta está llena de sabor y frescura. Además, el equipo es genial; el servicio es muy bueno y el local está cuidado al detalle, perfecto para una buena charla entre amigos.
No te preocupes por el bolsillo, porque el precio medio ronda los 40-50 € por persona, aunque claro, depende de lo que te atices. En su carta, destaca la parrillada de verduras murcianas y los torreznos con revolcones que son un must. Y si lo tuyo son las terrazas, ¡también tienen una! Así que ya sabes, si estás en Murcia y te apetece disfrutar de una buena comida, El Chato te espera con los brazos abiertos.
El Chato Brasas
Horarios El Chato Brasas
| Día | Hora |
|---|---|
| lunes | Cerrado |
| martes | Cerrado |
| miércoles | 13:00–17:00 |
| jueves | 13:00–18:0020:00–0:30 |
| viernes | 13:00–1:00 |
| sábado | 13:00–1:00 |
| domingo | 13:00–17:00 |
El horario podría cambiar.
Mapa Ubicación El Chato Brasas
Quién es el dueño del restaurante El Chato
Si estás buscando un sitio donde cenar rico y tranquilo en Murcia, El Chato Brasas es la opción ideal. La dirección es C. Bartolomé Pérez Casas, 12, 30008 Murcia, y déjame decirte que acertamos de pleno al elegirlo. Desde el momento en que entramos, nos sentimos súper bienvenidos gracias a la atención de los camareros, que fueron muy atentos y amables. Y no solo eso, ¡también nos hicieron unas recomendaciones buenísimas! Además, este mes han renovado la carta, así que es un buen momento para ir a probar nuevos platillos. Si hay algo que te recomiendo especialmente, son los puerros confitados; ¡una auténtica sorpresa!
La experiencia no solo se limita a la comida. El ambiente es acogedor y agradable, lo que hace que sea perfecto para disfrutar con amigos o familia. La cocina a la brasa le da un toque especial a cada plato, haciendo que todo tenga un sabor único. No te olvides de probar el arroz de chato y los torreznos; están cocinados a la perfección y son dignos de repetir. Y si eres amante de las tapas, aquí son generosas y deliciosas, ideales para compartir y disfrutar juntos.
Desde que cambiaron la carta, El Chato se ha convertido en uno de mis lugares preferidos en Murcia. Me encanta que tienen opciones para todos los gustos y a un buen precio. Mi favorito sigue siendo el pollo a la brasa; es brutal. Y su tarta de queso es, sin duda, de las mejores de Murcia. A veces hay debate sobre la tarta de queso—de hecho, algunos dicen que la del antiguo restaurante era mejor—pero a mí me sigue gustando mucho.
Por último, si te estás preguntando quién es el dueño de El Chato, no tengo la información exacta, pero lo que te puedo asegurar es que el lugar ha sido muy bien recibido por sus clientes y ha ampliado la oferta gastronómica de la bonita ciudad de Murcia. ¡No dudes en darle una oportunidad!
Dónde se encuentra El Chato
¡Y qué puedo decirte de El Chato Brasas! Si buscas un lugar donde la comida esté a otro nivel, este es el sitio. La ubicación es genial, en C. Bartolomé Pérez Casas, 12, 30008 Murcia, así que es fácil plantarse allí después de una tarde de paseo por la ciudad. Te advierto que no es el restaurante más barato del mundo, pero vale cada céntimo que pagas. Para una cena, estás hablando de entre 30 y 50 euros por persona, y sí, un poco caro para ir todos los meses, pero para una experiencia de calidad, ¡es perfecto!
La atención ahí es de 10, aunque hay un pequeño detalle que mencionar: solo había un camarero para atender a todas las mesas y, aunque lo hacía genial, se notaba que se quería dividir en mil. Yo le pongo un cuatro al servicio solo por eso, pero es que realmente el trato fue excepcional. Y hablemos de la comida, ¡espectacular! La chuleta de Chato Murciano y el Chato Pekín son imprescindibles, y no te olvides de las croquetas, ¡son de otro mundo!
Además, la carta ha sido renovada y hay un par de platos que simplemente te van a dejar con ganas de más. Los torreznos y el pollo son agradables sorpresas que complementan maravillosamente el ambiente. Y si te gusta el postre, no te vayas sin probar la tarta de queso, que recibe alabanzas por ser de las mejores que hay. La berenjena a la brasa también me dejó enamorado, y el vino que nos recomendaron, un airén, Simbiosis, fue el toque perfecto.
Así que ya sabes, si te apetece un buen plan para una cena de calidad en Murcia, este es el lugar ideal. Y como bono, para llegar no tienes excusa, está en C. Bartolomé Pérez Casas, 12, 30008 Murcia, un lugar que definitivamente vale la pena visitar. ¡Yo estoy deseando volver y seguir probando delicias de esa carta!
Qué tipo de comida se ofrece en El Chato
Y bueno, ya que hablamos de El Chato Brasas, tengo que decirte que el trato de Jorge es simplemente maravilloso. La segunda vez que fuimos, me sentí igual de bienvenido que en la primera. La verdad es que no será la última vez que lo visitemos; acaban de cambiar la carta y, sinceramente, sigo sorprendido con lo que ofrecen. ¡Recomendadísimo 100%! Para cenar, ya sabes que aquí la calidad es top, con una calificación de 5 estrellas en comida y servicio, ¡y el ambiente también se lleva un 5!
La carta es corta pero muy variada e interesante, con platos que tienen ese toque característico que los hace especiales. Por ejemplo, la chuleta de chato es un verdadero manjar, aunque noté que en una de nuestras visitas no estaba a la altura de la primera, así que espero que lo controlen un poco más. Pero en general, puedes ir sin miedo, porque el Chato Pekín se lleva todos los aplausos y, por supuesto, no puedes dejar de probar nuestra famosa tarta de queso.
La decoración del restaurante es deliciosa y el ambiente es ideal, aunque la ubicación no es de las más visibles. Tengo que admitir que lo encontré un poco de casualidad mientras buscaba dónde comer en Murcia, y vaya hallazgo. Ah, y el detalle de que te pongan el nombre de la reserva en una botella de vino, ¡qué lindo! También hay que mencionar a Manuel, el camarero, que se ha convertido en un verdadero “anfitrión”, dándote consejos que no te querrás perder.
En cuanto a la comida que se ofrece en El Chato, es una mezcla entre lo tradicional y lo moderno. Platos como el pato, las alcachofas con un pesto increíble, y puertos gratinados son un must. Ah, y aunque el tartar con tuétano no fue lo que esperábamos, al final el postre hizo que todo valiera la pena. Esa tarta de queso… ¡uf! Lleva tiempo sin probar una tan buena. Eso sí, si no eres amante del queso fuerte, quizás deban preguntarte porque tiene un sabor muy a gorgonzola. Pero si te gusta, prepárate para enamorarte. Así que, ¿a qué esperas para ir? ¡No te arrepentirás!
Cuál es el ambiente del restaurante
Y, mira, si andas en Murcia y buscas un buen restaurante, El Chato Brasas es un lugar que no puedes dejar pasar. Con 5 estrellas en su haber, realmente se lo han ganado a pulso. Lo hemos visitado un par de veces y siempre ha sido perfecto. No solo la comida es deliciosa, sino que la presentación de los platos es de 10, algo que siempre se agradece. Y el servicio, oye, Jorge y Gero son un encanto, están atentos a cualquier cosa que necesites sin que tengas que pedirlo dos veces.
No te olvides de reservar, porque hay ciertos platos que son un *must*. Me refiero, claro, a las croquetas de chato, que son pura delicia, el chato Pekín que te hará pedir otro, y la tarta de queso que es simplemente espectacular. Hemos probado también algunas carnes y un arroz que nos dejó encantados. Sin duda, cada vez que vamos, salimos con la sonrisa de oreja a oreja, así que ya te digo, es un sitio para repetir sin dudarlo.
Este lugar es más que un restaurante, es una experiencia. Se centran en la cocina murciana utilizando ingredientes de la región, como el chato murciano y el cordero segureño, ¡una maravilla! La calidad de la materia prima se nota, y cada plato cuenta su propia historia. Te sientes como en casa, pero con un toque de clase. Aunque el local está en el centro, el ambiente es bastante tranquilo. Tienes la opción de disfrutar al aire libre o sentarte en la barra si prefieres algo más íntimo. Aquí hasta el vino acierta; un Riesling que encantó a todos.
Y hablando del ambiente, es un sitio que te invita a quedarte. La decoración es cálida y acogedora, ideal para disfrutar de una cena tranquila, especialmente después de un día explorando la ciudad. La atención es tan buena que ni te das cuenta de que estás en un lugar concurrido. Totalmente recomendable si quieres saborear lo mejor de Murcia en un entorno que se siente como en casa.
El Chato ofrece platos clásicos de la cocina murciana, como ahumados y ensaladilla
¡Vaya, qué noche más top pasamos en El Chato Brasas! Desde que llegamos, nos sorprendió lo amplio que es el local, mucho más de lo que parece a simple vista. Ahí, en C. Bartolomé Pérez Casas, 12, pareciera que tienen el don de que el tiempo se detenga porque, de verdad, no queríamos irnos. La amabilidad de los camareros fue un plus; ¡un saludo especial a Jero y su compañero, que fueron de 10! Nos hicieron sentir como en casa, lo que siempre se agradece.
La comida, ¡uff! Inmejorable. Si has ido, sabes de lo que hablo. La especialidad, el Chato Pekín, es un entrante que te deja sin palabras, además de las croquetas, que son cremosas por dentro y crujientes por fuera, ¡no hay quien se resista! Y si a eso le sumas una buena chuleta de chato con ese toque a brasa que le da un sabor que no puedes olvidar, tienes el plato perfecto. La tarta de queso fue otra estrella de la noche; no es la típica de siempre, ¡es una explosión de sabor! Últimamente, he escuchado que montan el tiramisú en la mesa y estoy decidido a verlo en persona en mi próxima visita.
Si te preguntas si El Chato ofrece platos clásicos de la cocina murciana, absolutamente. Tienen lo mejor de la tradición, con ahumados y ensaladilla, pero con un giro que hace que cada bocado valga la pena. Lo mejor es que, con ese encanto y calidad que tienen, te da la sensación de que estás disfrutando de la cocina murciana de una manera completamente nueva, pero sin perder la esencia. En fin, reserva y vete a disfrutar; no te vas a arrepentir. ¡Nos vemos pronto, porque de seguro que repetimos!
Cuánto cuesta comer en El Chato
Y hablando de experiencias, El Chato Brasas es un sitio que nunca te decepciona. He ido varias veces y no puedo dejar de alucinar con el nivel que tiene. Cada vez que empiezo la comida con un chato pekín es como un viaje a la felicidad; esa mezcla entre lo crujiente, dulce y salado es simplemente perfecta. Y no me quiero olvidar de sus croquetas, que, sinceramente, son las mejores de Murcia. Vas a estar soñando con ellas después de probarlas.
Los principales tampoco se quedan atrás. Desde el arroz a banda que te deja con ganas de más, hasta la jugosa picaña, todo está pensado para hacerte disfrutar. Y para rematar, tienes que dejar espacio para el postre, porque sus tartas son otra dimensión. La tarta de queso y la tarta de chocolate están tan buenas que puedes acabar pidiendo más, aunque tu estómago te esté diciendo que ya es suficiente. Es un placer culposo, pero vale totalmente la pena.
Recuerdo una vez que fuimos justo antes de que cerraran para vacaciones. La carta era limitada, pero todo lo que probamos estaba exquisito. Era como si el restaurante fuera solo para nosotros, lo cual hizo que la experiencia fuera aún mejor. El trato del camarero fue superamable, y eso añade un toque especial a la velada. Definitivamente es un lugar muy recomendable.
Si hablamos de precios, comer en El Chato ronda entre 30 y 70 euros por persona, dependiendo de lo que pidas. Pero, sinceramente, por la calidad de la comida y el servicio que recibes, es una inversión que merece la pena. Así que, ya sabes, si pasas por Murcia, no te lo puedes perder.
Cuál es el precio medio por persona en El Chato
Y si hablamos de las croquetas de chato, tienes que saber que son un must. Son tan sabrosas que parece que no podrás resistirte a pedir más. Además, el arroz de chato al horno también está super rico. En mi última visita, decidimos arriesgarnos y pedir varias cosas para compartir a mesa llena: unas cervezas, un buen vino, tres entrantes y el arroz para tres, todo por unos 37€ por persona. La verdad es que no se me hace caro para lo que te llevas a la boca.
Sobre el servicio, tengo que decirte que fue maravilloso. Los camareros saben lo que hacen, son súper amables y están pendientes de los detalles. Aunque la carne a la brasa podría mejorar un poco, ya que la pedimos poco hecha y vino más pasada de lo que esperábamos. Pero bueno, para la próxima, ya sabemos que debemos especificar un poco más. El ambiente es muy agradable, perfecto para relajarte después de una semana agitada.
Una de las cosas que más me sorprendió fue la tarta de queso. ¡Ese toque de queso azul le da un giro inesperado! ¡No puedo dejar de pensar en ella! Mis amigos y yo quedamos tan impresionados que decidimos que tendríamos que venir una y otra vez solo para esa auténtica delicia. Aunque debo admitir que se podría mejorar un poco el ambiente, a veces el silencio se siente un poco incómodo sin música de fondo.
Así que, si tienes curiosidad, el precio medio por persona en El Chato ronda entre los 30 y 50 euros. Dependerá de lo que pidas, claro, pero lo que está garantizado es que la experiencia y la calidad de la comida bien valen la pena. ¡Es un sitio que no te puedes perder si te gusta la buena gastronomía murciana!
Qué platos destacan en la carta del restaurante
Como ya te conté, la experiencia en El Chato Brasas fue bastante interesante y divertida. Comenzamos la noche con una TOSTA DE JUREL, que era una especie de snack con una base de maíz. ¡Buenísima! Aunque el pescado era crudo, apenas se notaba, lo que creo que es genial, ya que sirve tanto para los amantes del sashimi como para quienes no lo son tanto. La verdad es que fue un buen comienzo, pero entonces nos llevamos la sorpresa de que las croquetas de chiquillo que queríamos probar ya no estaban en carta. ¡Qué pena! Pero no pasa nada, optamos por las CROQUETAS DE CORDERO SEGUREÑO y te lo digo, el corderico murciano les da ese toque espesial que me encanta.
Después de eso, llegó el momento estelar, la estrella de la noche: el CHATO PEKÍN. ¡Menuda tapa, chaval! Estuvimos a puntito de repetir, pero había más por probar. Nos decidimos por un clásico, las ALCACHOFAS FRITAS con ajoblanco de calabaza. La combinación en el plato estaba muy buena, así que fue un acierto. Para el plato principal, elegimos la CHULETA DE CHATO, que venía bien acompañada de patatas. Aunque el producto era excelente, tengo que ser sincero, el precio me pareció un poco alto para lo que era.
Para no quedarnos con hambre, pedimos el TORREZNO con sus respectivas REVOLCONAS. La contundencia de ese plato fue otra de las sorpresas agradables de la noche; todo muy bien hecho, como se nota que lo conocen. Para terminar la comida, tenía que haber un postre. Teníamos en mente la famosa TARTA DE QUESO, pero no sé, quizá era un mal día, porque no cumplió con nuestras expectativas. Nos supo más a huevo que a queso y la textura no era la que esperábamos.
En cuanto a la bebida, decidimos probar un vino de la bodega de @jorgepiernasbodegas. Elegimos el BANQUETE DE PLATÓN (magnum), un monastrell que, aunque estaba fresco y todo, nos pareció un poco alto en acidez y taninos. Al final, tocamos a unos 35€ por persona, y eso que llevábamos un 30% de descuento por reservar con @thefork_es. Todo esto fue con un buen trato del equipo del restaurante, así que un buen balance, aunque los precios podrían mejorar un poco.
En resumen, si preguntas por los platos que destacan en la carta del restaurante, sin duda hay que mencionar la TOSTA DE JUREL, las CROQUETAS DE CORDERO, y el CHATO PEKÍN como imprescindibles. Y de postre, aunque tuvimos el pequeño tropiezo con la TARTA DE QUESO, hay que darle una oportunidad, porque la fama la precede. ¡Definitivamente una experiencia para repetir, pero con un poco más de cuidado a la hora de elegir los postres!
Es necesario reservar mesa en El Chato
Y, bueno, si tienes hambre y estás por la zona, no puedes dejar de visitar El Chato Brasas. Está en C. Bartolomé Pérez Casas, 12, 30008 Murcia, y te aseguro que es una joya. La primera vez que fui, no sabía qué esperar, pero desde que entré, el ambiente me atrapó. Tienen una decoración bastante rústica y acogedora, ideal para disfrutar de una comilona con amigos o en una cita tranquila. ¡A mí me encanta la vibra que tienen!
Ahora, lo que realmente importa aquí es la comida. Tienen unas brasas que son para volverse loco. Desde la primera mordida de sus costillas al carbón hasta esos pinchos morunos que parecen estar hechos por un chef con estrella Michelin, el sabor es un festival en tu boca. Y no te olvides de probar sus papas arrugás y el mojo picón, porque si no lo haces, ¡estás perdiendo la mitad de la experiencia murciana!
Ah, y si eres de los que disfrutan de una buena charla mientras comes, te va a encantar el servicio. El personal es bastante amable, siempre tiene una sonrisa y está dispuesto a recomendarte los mejores platos del menú. No hay nada mejor que tener a alguien que sabe de lo que habla y que te puede guiar en tu elección. Así que, si no sabes qué pedir, simplemente pregunta y déjate llevar.
Ahora, en cuanto a si es necesario reservar mesa en El Chato, mi consejo es: ¡mejor prevenir que curar! Aunque el lugar tiene bastante capacidad, a veces se llena especialmente los fines de semana y durante la hora de la cena. Así que, si tienes en mente una fecha o una hora concretas, es una buena idea hacer tu reserva. Así te aseguras de tener tu sitio y disfrutar de la experiencia sin ninguna preocupación. ¿Te imaginas quedarte fuera y viendo cómo otros están disfrutando de esas deliciosas brasas? ¡No, gracias!