¡Hola, amigos! Si buscan un rincón especial para escapar de la rutina, Aldea Los Odres es el lugar perfecto. Ubicado en Calle Pozo, 1, 30414 Los Odres, Murcia, este pequeño complejo rural es conocido por sus cabañas de madera recién reformadas que ofrecen todo lo que necesitas para una desconexión total. ¿Y qué mejor que disfrutar de una piscina privada y una barbacoa en la puerta mientras respiras el aire más limpio de la región y te relajas a 1378 metros de altitud? ¡Es el destino ideal para un fin de semana en plena naturaleza!
Además, la ubicación es ideal: a solo 3 km de la Parroquia y a una distancia razonable del aeropuerto de Madrid-Barajas, que está a 296 km. Si necesitas más información, puedes llamar al +34 646 369 962 o visitar su página web. No dudes en reservar tu estancia y disfrutar de un ambiente acogedor, con mobiliario de primera calidad y todas las comodidades necesarias. ¡Prepárate para una escapada inolvidable!
Aldea Los Odres
Mapa Ubicación Aldea Los Odres
Qué ver en Los Odres
¡Hola a todos! Quiero contaros sobre nuestra escapada a la Aldea Los Odres, ubicada en Calle Pozo, 1, 30414 Los Odres, Murcia. Hemos estado tres días y ha sido simplemente perfecto. La casa es super acogedora y tiene de todo lo que necesitas. Si lo que buscas es desconectar y relajarte, este es el lugar ideal. La tranquilidad que se respira aquí es otra dimensión; te prometo que podrás dejar atrás el estrés de la ciudad en un abrir y cerrar de ojos.
Además, dar un paseo hasta la aldea tiene su encanto. En la aldea hay un restaurante que vale la pena visitar y, como si eso no fuera suficiente, Pedro, el anfitrión, es súper atento y amable. Se tomó el tiempo de enviarnos recomendaciones sobre sitios donde comer bien y también algunas rutas chulas para explorar el entorno de Moratalla. ¡Mil gracias, Pedro!
Pasamos cuatro días allí con los niños y fue una estancia espectacular. La cabaña era estupenda y todo lo que buscábamos: tranquilidad y desconexión total. Carlos, un amigo, destaca que la atención de Paco en la aldea también fue maravillosa. Se nota que están comprometidos en hacer que tu estancia sea memorable. La cabaña en sí tiene un ambiente tan acogedor que te enamoras en cuanto entras.
Hablando de comodidades, la cocina está equipadísima con todo lo que puedas necesitar, desde un tostador hasta una cafetera de café molido. ¡Incluso hay un horno convencional! Pero lo que más me impresionó fue el detalle de los elementos de aseo personal de Rituals; eso dice mucho de su interés por ofrecer un gran servicio. Las habitaciones son muy cómodas, con buenos colchones y sábanas de calidad. Además, la piscina es excepcional y muy limpia, ¡una maravilla para los días de calor!
Ahora, si te preguntas qué ver en Los Odres, ¡tienes varias opciones! Desde la aldea, puedes explorar rutas de senderismo en la zona de Moratalla, que son excelentes para disfrutar de la naturaleza en familia. También puedes dar una vuelta por el restaurante del que te hablaba, que seguro te dejará un buen sabor de boca. Y no olvides llevar repelente, ya que la naturaleza tiene su encanto, pero también sus pequeños “invitados”. Aunque la cabaña está equipada con todo lo necesario para hacerte la vida más fácil. Así que ya sabes, ¡no dudes en visitar este lugar de ensueño! ✨
Dónde se encuentra Aldea Los Odres
Recuerdo que teníamos esta cabaña reservada desde febrero, llenos de emoción por desconectar del ruido y disfrutar de una piscina que se suponía era "privada". Cito "privada" entre comillas porque, la verdad, ¡parecía que toda la aldea pasaba por ahí! Ya te lo imaginas: estábamos en la piscina y teníamos a un adolescente en una hamaca justo al lado hablando por teléfono, como si estuviera en su casa. Y no solo eso, ¡una familia con perros sueltos ladrando a más no poder! En las fotos, la vibra se veía idílica, pero la realidad fue todo menos eso.
Para colmo, el ambiente no ayudaba mucho. En la cabaña, resulta que no había aire acondicionado, solo un ventilador que hacía un ruido espantoso. ¡Olvídate de dormir bien! Intentamos refugiarnos en la habitación pequeña, pero ¡sorpresa! Las camas no estaban preparadas. Y encima, estaban mal hechas, así que tuvimos que acomodarnos con lo que había. Un desastre total, especialmente cuando se nos está cobrando por 4 huéspedes. A veces, parece que simplemente no les importa el confort de los que vienen.
Y ni hablar de los detalles básicos que dejaron mucho que desear. El jabón era de Rituals, sí, pero en botellas grandes para compartir, y sin champú, así que si planeabas darte un chapuzón en la piscina, mejor lleva tu propio. El baño estaba igual, con un trapo usado a la vista para limpiar las cosas, y así como está, ¡la alfombra de la ducha daba miedo! La gotera del WC y una parte del techo del baño abierta tampoco ayudaron a la experiencia. Y esos detalles, que deberían ser simples de mantener, estaban bastante descuidados.
Y ya, para rematar, la barbacoa está justo en el medio de lo que uno podría pensar es tu jardín, rodeada de sillas y hamacas públicas. ¡Adiós intimidad! A esto se le suma el hecho de que estábamos rodeados de depósitos de combustible, hormigoneras, y un bullicio constante que hacía que relajarse fuera imposible. Y por si fuera poco, te cobran 10€ por mascota y te dejan sin esos pequeños detalles que marcan la diferencia, como un cuenco de agua. La verdad, no aguantamos y decidimos marcharnos de este sitio que no cumplió en nada con lo que esperábamos para unas vacaciones de descanso.
Entonces, si te estás preguntando dónde se encuentra Aldea Los Odres, está en Calle Pozo, 1, 30414 Los Odres, Murcia. Sí, imagina que llegas ahí pensando en una escapada de paz, y lo que encuentras es más ruido y menos privacidad de lo esperado. Al final, esta experiencia fue todo lo contrario. ¡Una pena, porque las vacaciones deberían ser algo inolvidable, pero esto no se queda justamente en la memoria positiva!
Qué tipo de alojamiento ofrecen en Aldea Los Odres
La verdad es que ya estamos intentando organizar otra escapada a Aldea Los Odres. Fue sólo un fin de semana en familia, pero nos lo pasamos genial. La zona es perfecta para desconectar, disfrutar del tiempo al aire libre y, claro, las cabañas están súper limpias y equipadas. ¡Eso siempre es un plus! Paco, el caballero que nos atendió, fue un auténtico fenómeno. Su amabilidad y su cercanía hicieron que nos sintiéramos como en casa desde el primer momento. Un verdadero lujo contar con alguien así, que te hace sentir tan bien.
Aunque solo estuvimos una noche, la experiencia fue muy familiar y a la vez nos dio la intimidad que necesitábamos. El entorno natural es, sin duda, un punto a favor. Todo el mundo en la familia se sintió a gusto, ¡y eso siempre es un reto! Las vistas y la tranquilidad que se respira son inmejorables, lo que a veces se vuelve complicado con niños peques, pero aquí todo fue un éxito. Definitivamente repetiremos en cuanto tengamos la oportunidad.
Entiendo que hay detalles que podrían mejorarse, como el acceso a los alojamientos o el estado de algunas instalaciones. Nos pasó lo mismo con la cabaña "Los Rosales", que no contaba con un columpio o hamacas, y tengo que mencionar que también había detalles de mantenimiento que faltaban. Aun así, hay que decir que la atención es buena, y en cuanto a la cocina, hay que tener en cuenta que al ser un lugar muy natural, te conviene llevar tus propios utensilios para evitar sorpresas.
En cuanto al tipo de alojamiento que ofrecen, en Aldea Los Odres encontraréis cabañas, perfectas para familias o grupos grandes. Son acogedoras y están hechas para disfrutar de la naturaleza, aunque algunos aspectos podrían necesitar un poco más de atención para que sean perfectas. A pesar de eso, creo que puede ser un buen destino si buscas tranquilidad y un lugar donde salir a desconectar. ¡Anímate a probarlo!
Las cabañas de Aldea Los Odres están reformadas
Y ya que estamos, hablando de Aldea Los Odres, tienes que saber que es un lugar ideal para desconectar por completo. Imagínate llegar y tener la piscina y la barbacoa justo en la puerta. Eso ya es un ganador, ¿verdad? Las camas son de lo más cómodas y las almohadas, ni te cuento... ¡te vas a dormir como un bebé! La parte de la gerencia también es un 10, siempre están ahí para lo que necesites y eso se siente. Repetiremos seguro.
Pero bueno, no todo es perfecto. La casa por dentro está bastante bien, aunque hay cositas que podrían mejorar. Por ejemplo, unas cortinas oscuras para que no entre tanta luz en las habitaciones por la mañana no vendrían mal. Ah, y un poco más de intimidad sería deseable, ya que los jardines no están vallados. En un momento me vi cerrando la puerta varias veces porque unos perritos se colaban, ¡qué lío! Y justo cuando mis hijas estaban emocionadas por la piscina, resulta que estaba medio vacía y con la escalera rota. Un poco de descuido que hubiera sido genial evitar.
Lo bueno es que hay un montón de actividades alrededor, como la granja con animalitos. Mis peques se lo pasaron bomba dándoles de comer, y a mi súper perrita también le encantó el lugar. Es un sitio perfecto para familias y, lo mejor, ¡puedes llevarte a tus mascotas! Además, el trato de los anfitriones es impecable, siempre atentos a lo que pudiéramos necesitar.
Y para los que se están preguntando si las cabañas de Aldea Los Odres están reformadas, la verdad es que no he visto ninguna reforma reciente. Las cabañas son preciosas y cómodas, pero sería genial que hicieran un par de retoques para que todo sea aún más perfecto. Sin embargo, la esencia del lugar, con esas buenas vistas y la tranquilidad, es algo que no se pierde. Así que, aunque no estén reformadas, ¡esto es un lugar al que definitivamente hay que volver!
A qué altura se ubica Aldea Los Odres
Mira, Aldea Los Odres tiene un encanto especial que, aunque no esté en su mejor momento, sí merece ser mencionado. Claro, no todo es perfecto, ya que las instalaciones dejan un poco que desear. Las puertas de los armarios se caen, las mosquiteras están rotas y la limpieza se queda un poco corta. A esto súmale la piscina, que sinceramente parece estar abandonada; con el agua por debajo del mínimo, no hay forma de que se limpie bien y acabarás viendo más bichos que otra cosa. Es una pena porque el sitio tiene un potencial increíble, pero parece que no le están dando el cariño que necesita.
Dicho esto, hay cosas que sí disfrutas, como el confort de las camas. Cuando estuvimos ahí, hacía un frío que flipas, pero la calefacción funcionaba de maravilla. Sin embargo, ya te digo, me parece que el check-in a las 17 horas y ese extra de 20 euros por entrar antes no es lo más acertado. El precio por noche no es de lo más barato, así que esos pequeños detalles de cobro deberían revisarse. Aunque bueno, suficiente de pegas, porque se la pasas bien con el grupo y eso es lo que cuenta.
Si buscas desconectar de la rutina, este es un lugar muy recomendable. Las cabañas son súper acogedoras y limpias, y eso de estar rodeado de naturaleza es un plus, especialmente si te gusta hacer senderismo. Además, el anfitrión fue encantador y nos dio un montón de recomendaciones sobre dónde comer y qué visitar en las cercanías, lo que siempre suma en una escapada.
Ah, y para quienes se lo están preguntando, Aldea Los Odres se ubica a unos 800 metros sobre el nivel del mar, lo que le da esas vistas espectaculares y la tranquilidad que tanto buscamos, aunque un poco de atención a las instalaciones sería genial. En fin, espero que en el futuro se puedan subsanar esas deficiencias, porque tengo la sensación de que sería un sitio genial para volver.
Qué comodidades puedo encontrar en las cabañas
Y, a ver, no todo fue malo en la Aldea Los Odres. Aunque la experiencia tuvo sus altibajos, la verdad es que la ubicación es un gran plus. Estar allí te permite desconectar por completo del bullicio de la ciudad. Imagínate, después de un día de aventura, sentarte en la terraza y escuchar el silencio… es una delicia. Claro, tienes que tener en cuenta que el pueblo está un poco abandonado y no puedes esperar muchos servicios por la zona. Pero si tu idea es apartarte del estrés, es un buen sitio.
Hablando de aventuras, tuvimos que lidiar con unos perragatos* sueltos que no paraban de ladrar y si no te molestaban, se aseguraban de que todo quedara bien “marcado” por donde paseaban. Al principio no estaba yo muy contento con mi decisión de traer a mi perro por los 20€ que me cobraron, pero luego entendí que había cierta competencia en cuanto a marcar territorio. Lo curioso es que, después de reportar que había más pelos que en una peluquería canina en la cama de matrimonio, resultó que esos peludos eran de las vecinas. Al final, nos trajeron un par de mudas para las camas pequeñas, pero ese toque de atención... bueno, ¿qué le vamos a hacer?
Y, sí, para ser sinceros, tuvimos un pequeño "incidente" cuando mi hijo se puso malo. Imaginen mi cara cuando, tras escribirles por WhatsApp buscando una farmacia cercana, me contestaron al día siguiente. La verdad, se siente un poco frustrante cuando uno espera al menos un “oye, no pasa nada, aquí tenemos esto” en una situación así. Pero bueno, eso tampoco se puede cambiar. Al menos la calefacción funcionó de maravilla y los colchones eran cómodos, porque con el frío que hacía, necesitábamos todo el confort posible.
Y si te preguntas qué comodidades puedes encontrar en las cabañas, pues hay lo básico: la calefacción que ya mencioné, con un acceso a una buena cocina para preparar algo caliente, y esos colchones que te hacen sentir como en casa. No esperes lujos, porque esto es más un lugar para disfrutar de la naturaleza y el aire fresco que para busca rservicios de hotel de cinco estrellas. Y si llevas a tus amigos o familia, ¡seguro que terminarás riéndote más que otra cosa! Así que, para una escapada entre colegas, ¡es perfecto!
Hay piscina disponible en Aldea Los Odres
Ya te digo, Aldea Los Odres ha sido una maravilla total. La cabaña en la que nos quedamos era perfecta: amplia, limpia, con todo nuevo por dentro. Es como un pequeño refugio perdido en medio de la nada, en un rincón de montaña que está a 1400 metros de altitud. Imagínate despertarte allí: sin ruido, solo el canto de los pájaros y la tranquilidad del entorno. La escapada ideal para desconectar de la rutina diaria y sentirte en otro mundo. Y no puedo dejar de mencionar a Pedro y Paco, que son un encanto; el servicio fue un 10, siempre dispuestos a resolver cualquier duda y a hacernos sentir como en casa. La verdad, ¡volveré segurísimo y se lo voy a recomendar a todos!
Las instalaciones son brutales, ¿mejor manera de pasar unos días que en un lugar donde puedes estar en paz? Pasamos momentos buenísimos haciendo rutas de senderismo, que es justo lo que buscamos. Te aseguro que el entorno es espectacular, perfecto para disfrutar de la naturaleza y relajarte. Además, hay opciones cerca para comer y hacer algunas compras, así que no te vas a quedar atrapado sin nada que hacer. Todo está en perfecto estado y la limpieza se nota. Y un saludo especial a Paco, que nos ayudó con todo lo que necesitamos.
Si vas con la familia, no hay problema, es un sitio super adecuado para niños. Llevamos a nuestro bebé y a nuestro perro, y todo fue genial, no tuvimos que preocuparnos por nada. Hay mucho espacio para que los peques corran y jueguen, mientras tú te tomas un café disfrutando de las vistas increíbles. En resumen, es un lugar tranquilo y confortable.
Por cierto, si te preguntas si hay piscina disponible en Aldea Los Odres, lamento decirte que no. Pero, con la naturaleza espectacular que rodea las cabañas, ¡no lo necesitas! Disfrutas de la frescura de la montaña y puedes hacer mil cosas al aire libre, así que realmente no echamos de menos una piscina. ¡Nos vemos en la próxima escapada!
Está permitido hacer barbacoa en el complejo
Y bueno, si decides pasarte por Aldea Los Odres, prepárate para experimentar un lugar que, aunque puede ser un poco rústico, tiene su propio encanto. Las cabañas son bastante limpias y acogedoras, así que eso es un punto a favor. Si te gusta desconectar, estar en medio del monte y lejos del bullicio de la civilización, este es tu sitio. Ahora, si lo tuyo son los paisajes verdes y cuidados, quizás deberías pensártelo un poco más. La tranquilidad está garantizada, pero ten en cuenta que no hay tiendas ni máquinas expendedoras a la vista. Para conseguir un agua o algún tentempié, tocará subirse al coche y hacer un recorrido por un camino que no es precisamente el mejor, unos 10 minutos al pueblo más cercano. Así que, ¡prepárate para organizarte!
Apenas llegamos y ya tuvimos un pequeño incidente con la calefacción. Te cuento que en mi cabaña, al menos, era un desastre. Hablando por WhatsApp con el gerente, me dijo que le diera a la ruleta que controla la calefacción… sí, como si eso fuera a solucionar el tema. A -2° se apagaba cuando le daba la gana y pasamos un buen rato de frío, tapados con un nórdico en el sofá. Oye, un rato de frío no es lo ideal, especialmente si piensas que vas a disfrutar de una escapada relajante. Aunque por otro lado, el trato que recibimos fue bastante bueno. Solo que es una pena que no aparezca nadie en persona para darte unas recomendaciones sobre los lugares de interés, ¿no?
A pesar de estos pequeños contratiempos, hay aspectos positivos. La piscina privada es una idea genial que añade un plus a la experiencia. He de admitir que los chicos, Pedro y Paco, son un encanto y te hacen sentir bienvenido, aunque a veces parezca que la atención es un poco dispersa. Aunque, quizás lo más gracioso de todo fue el "desayuno de bienvenida" que nos dejaron: dos magdalenas mini, tres sobres de sacarina y una dosis de aceite. En fin, ¡así se siente una bienvenida! Pero oye, al final del día, lo importante es que pasamos un buen fin de semana.
Y en cuanto a la pregunta más recurrente: ¿Está permitido hacer barbacoa en el complejo? Tengo entendido que sí, así que si vas con ganas de organizar una buena comilona, ¡adelante! solo asegúrate de llevar todo lo que necesites porque, ya sabes, aquí no hay tiendas. ¡A disfrutar y que no falten las braza!
A qué distancia queda Aldea Los Odres de la Parroquia más cercana
La Aldea Los Odres fue una escapada perfecta para desconectar, ¿verdad? Esa cabaña en Calle Pozo, 1, 30414 Los Odres, Murcia está hecha para disfrutar. Desde la primera noche, Sebastián, nuestro pequeño de 2 años, se lo pasó en grande. Entre paseos por el entorno y admirar a los animales, no le faltaron aventuras. Además, la atención que nos dieron fue genial, cualquier duda que teníamos la resolvían al instante. La verdad, ¡nos quedamos con ganas de quedarnos más días! Todo era tan confortable que en cualquier momento podrías pensar que estás en tu propia casa.
Y no puedo dejar de mencionar la piscina individual, ¡qué lujo! Después de un día explorando la zona, volver y darte un chapuzón es lo mejor. Las cabañas están bien equipadas, y todo está decorado con un gusto que invita a relajarse. Eso sí, hay que estar atentos por la noche porque las estrellitas se ven como en ningún otro lugar. Nos pasamos ratos en las hamacas, simplemente disfrutando del silencio y la tranquilísima atmósfera. Es ideal para quienes viajan en familia o con mascotas, porque aquí todos son bienvenidos.
Desde luego que ya estamos pensando en repetir la experiencia. Estar rodeados de naturaleza y poder hacer rutas de senderismo es algo que siempre viene bien. La ubicación es perfecta para alejarse del bullicio de la ciudad. Además, nos sentimos súper seguros dejando a los niños explorar, ya que el entorno es muy amigable. Solo deseamos que, para la próxima, la atención durante el check-in sea más personal, pero el lugar compensa esa pequeña falta.
Y hablando de eso, la Parroquia más cercana está a unos nueve kilómetros de distancia. Así que si en algún momento te dan ganas de escaparte un rato a otro ambiente, no está muy lejos. Pero la verdad es que, con todo lo que ofrece Aldea Los Odres, no creo que quieras irte muy lejos. ¡Nos vemos en la próxima aventura!
Cuál es la distancia de Aldea Los Odres al aeropuerto de Madrid-Barajas
¡Y no te cuento lo bien que se siente desconectar por completo en Aldea Los Odres! La verdad es que, si buscas un lugar para disfrutar en familia, es un paraíso ideal. La cabaña es simplemente espectacular, rodeada de naturaleza y con buenas vistas que te dejarán sin aliento. Te vas a dar cuenta de lo tranquilo que es el ambiente —ya no queda nada de la bulla de la ciudad. Y si eres de los que disfrutan hacer barbacoas, ¡estás en el lugar correcto! Solo asegúrate de llevarte todo lo que necesites, porque la tienda más cercana está un poco lejos. Pero la experiencia vale mucho la pena.
Y hablando de experiencia, creo que es contarles que ¡la hospitalidad de Pedro y Paco es increíble! Ellos están súper atentos a que no te falte nada, siempre con una sonrisa. Te sientes casi como en casa, pero con todas esas comodidades de hotel de lujo. Las cabañas están totalmente equipadas, desde la smart TV hasta la cafetera, lo que te permite disfrutar de cada momento allí sin preocuparte por nada. Además, hay hamacas y columpios, ¡perfectos para esos días de relax! Imagínate, un buen libro, un café por la mañana y esa brisa natural.
He repetido la visita a este lugar y cada vez me deja con ganas de volver. De verdad, si te pones a pensar, es un sitio que ofrece toda una variedad de actividades para disfrutar tanto en pareja como con los peques o amigos. Desde paseos por la granja hasta caminatas en los alrededores, siempre hay algo nuevo que explorar. Y ni hablar de la piscina, que en verano es toda una maravilla.
Ah, y sobre el aeropuerto de Madrid-Barajas, está a una distancia de aproximadamente 4 horas en coche. Así que si decides volar desde allí, prepárate para un road trip que te llevará a este lugar de ensueño donde el relax y la diversión están garantizados. ¡Anímate y ven, que aquí te estamos esperando!
Qué número de teléfono debo llamar para obtener más información
Imagínate llegar a Aldea Los Odres y sentir que te has metido en una nube de paz. La ubicación es, sin duda, una de las mejores cosas del lugar. Está en Calle Pozo, 1, 30414 Los Odres, Murcia, y la verdad es que es muy fácil de encontrar. Con todo lo que ofrecen, es maravilloso saber que es un sitio ideal tanto para ir en pareja como con la familia. La atención de Pedro y Paco es otro punto a destacar, siempre atentos para que tu estancia sea perfecta. De verdad que entre ellos y el entorno, ¡es una combinación imbatible!
Las cabañas son realmente acogedoras y están superbien equipadas. ¡Imagina tener tu propia piscina privada! Es un lujo salir y zambullirte cuando quieras. Si eres de los que ama ver las estrellas, aquí la vista nocturna es espectacular. A nosotros nos pasaba que nos quedábamos un buen rato en las hamacas, simplemente disfrutando del cielo. Además, la cobertura wifi es excelente, así que si quieres ponerte al día con tus series en Netflix, no hay problema. Es tan perfecto que te dan ganas de quedarte por mucho más tiempo.
La tranquilidad del lugar es otro de esos detalles que encantan. Puedes olvidarte del estrés y conectar con la naturaleza. Pasear con tu perro por el bosque o explorar el pueblo y sus amables habitantes es una experiencia que realmente hace la diferencia. Y, aunque algunas cabañas no tienen aire acondicionado, ¡ni falta que hace! La temperatura es tan agradable que se siente genial, y si te da un poco de frío en la piscina, ¡siempre hay un buen lugar dentro para resguardarse!
Por cierto, si te interesa saber más o haces una reserva, te recomiendo que llames al teléfono proporcionado por ellos. La verdad es que cualquier duda que tengas, te la van a resolver al instante. ¿Listos para planear esa escapada? ¡Nos vemos en Aldea Los Odres!
Se puede reservar estancia a través de su página web
Te cuento que después de nuestra épica subida a la Sagra, decidimos hacer una parada en Aldea Los Odres. Te aseguro que la estancia fue espectacular. Un lugar perfecto para desconectar del estrés y disfrutar de la buena compañía con los amigos. La cabaña en la que nos quedamos era un sueño, y estábamos todos súper impresionados con lo bien equipada que estaba. Tenía de todo lo que necesitábamos, lo que hizo que nos sintiéramos como en casa.
La mejor parte, sin duda, fue la barbacoa que montamos justo en la puerta de la cabaña para cenar. Imagínate, solo nosotros, buena música y el aroma de la carne a la parrilla. No sé si has probado algo así, pero te aseguro que sabe mucho mejor en un lugar tan bonito. La relación calidad-precio es inmejorable; cada uno salió encantado y la sonrisa en la cara no se nos borró en toda la noche.
Y no puedo dejar de mencionar al personal, ¡qué gente más agradable! De verdad que fueron súper amables y atentos, se notaba que les gusta lo que hacen. Con estos antecedentes, no veo la hora de repetir la experiencia otra vez. Y sí, es el tipo de lugar que hay que recomendar a todos.
Por cierto, si estás pensando en hacer una escapada, te alegrará saber que sí puedes reservar estancia a través de su página web. No hay excusa para que no te animes a disfrutar de este lugar tan chido. ¡La próxima vez tenemos que ir todos juntos!