¡Hola, amigos! Si buscáis un lugar genial para disfrutar de un buen rato en plena naturaleza, La Perdiz en Sierra Espuña es un must. Situado a solo 20 minutos de Alhama de Murcia y a 40 minutos de Mazarrón, este restaurante tiene una terraza con vistas privilegiadas que te dejará sin aliento. La verdad es que el servicio es bastante bueno, y te sentirás como en casa mientras saboreas sus tapas variadas y creativas. Sin embargo, no todo es perfecto: la paella puede ser un poco insípida, así que si te lanzas por ella, ¡cuidado!
Ahora, si buscas un plato estrella, definitivamente tienes que probar la paella a la leña de conejo, caracoles y setas; ¡es espectacular! Este sitio es ideal para los amantes de la naturaleza, así que prepara tu cámara y disfruta de la comida excelente a precios muy razonables. No olvides llamar al 968 431 060 si planeas una visita. ¡Disfrutad de La Perdiz, que tanto la comida como el entorno os encantarán!
La Perdiz
Horarios La Perdiz
| Día | Hora |
|---|---|
| lunes | 9:00–17:30 |
| martes | 9:00–17:30 |
| miércoles | Cerrado |
| jueves | Cerrado |
| viernes | 9:00–17:00 |
| sábado | 9:00–17:30 |
| domingo | 9:00–17:30 |
El horario podría cambiar.
Mapa Ubicación La Perdiz
Dónde se encuentra el restaurante La Perdiz
¡Chicos, tengo que contarles sobre un gran descubrimiento que hicimos recientemente! Estábamos buscando algo divertido para hacer en un día ventoso en la costa de Murcia y decidimos visitar el Parque Regional de Sierra Espuña. La verdad es que está a poco más de una hora de la costa, justo al entrar por Alhama de Murcia. Las vistas son impresionantes, con un bosque mediterráneo que huele de maravilla a pinos y encinas. Perfecto para dar un paseíto por la sombra en esos senderos tan chulos.
Después de disfrutar de la naturaleza, la siguiente misión era encontrar un lugar donde comer, y ¡vaya sorpresón que nos llevamos! Buscando en Google Maps, encontramos La Perdiz, un restaurante que prometía tener opciones sin gluten. Cuando llamamos, hablé con María del Mar, la dueña, y descubrí que ella es celíaca. ¡Qué increíble que una persona que sabe lo que es tener alergias haya diseñado toda su carta para nosotros, los celíacos! Además de un canelón de faisán que le encantó a mi marido, toda la carta es sin gluten o adaptable, y los alérgenos están marcados. Un 10 para ella.
Hablemos de comida. ¡Las croquetas que hacen son, sin duda, las mejores que he probado en mi vida, además de las de mi madre! super crujientes por fuera y cremosas por dentro, y eso sin gluten, ni huevo, ni lácteos. ¡Me pedí otra antes del postre, que estaban irresistibles! También probamos otros platos: montaditos, jabalí, cordero a la brasa... ¡Todo riquísimo! Y no se olviden de pedir el vino tinto de la casa de Jumilla, que es de lo mejorcito.
El lugar es perfecto. Tienen una amplia terraza con vistas al parque natural, y si llevas a tu peludo compañero, no hay problema, hay mesas afuera donde son bienvenidos. Además, hay un salón fresco desde el que también se gozan de esas vistas espectaculares, y la atención fue un lujo; María del Mar y su equipo fueron súper amables y atentos.
Entonces, para los que se preguntan ¿Dónde se encuentra el restaurante La Perdiz? Les cuento que está en Sierra Espuña, S/N, 30840, Murcia. Si están por la zona, no pueden dejar de visitarlo; se lo recomiendo de todo corazón. ¡A disfrutar! ️
Cuánto tiempo se tarda en llegar a La Perdiz desde Alhama de Murcia
El otro día nos escapamos de la rutina y decidimos probar La Perdiz, ese restaurante que siempre nos habían recomendado. Después de una buena ruta por los alrededores de Sierra Espuña, entrar allí fue un placer. La comida estaba bien; el carpaccio era, sin duda, el mejor plato de la jornada. También pedimos dos croquetas caseras que estaban bastante buenas, además de canelones y un chuletón para dos que no decepcionó en absoluto. Solo el postre fue un poco decepcionante, una tarta de queso que más bien parecía un merengue. El trato fue correcto y el ambiente ameno, lo que sumó a la experiencia. Así que en general, para un almuerzo en ese entorno, estuvo bastante bien.
Unos días después, decidimos volver, esta vez con más amigos. Llegamos sin reserva y, para nuestra sorpresa, pillamos mesa. Conocíamos la fama del arroz con conejo y caracoles, así que no nos lo pensamos. También pedimos un plato de embutido de Chato Murciano y un par de croquetas. El arroz estaba delicioso y con ese sabor que tanto recordaba de mi infancia. Con una botella de agua, una copa de vino y pan, el precio por persona nos salió por unos 20€, ¡increíble! Aunque había bastante gente, el servicio se notaba organizado y los camareros bien amables. Además, hay terraza donde puedes estar con el perro, lo que siempre se agradece.
Sin embargo, no todo fue perfecto. En una visita reciente, la comida seguía siendo buena, pero el servicio dejó mucho que desear. Tuve que pedir una cerveza cuatro veces antes de que me hicieran caso y, además, algunos platos llegaron fríos. Fue un poco frustrante, ya que la atención era bastante escasa. En ese caso, la experiencia se volvió algo menos agradable, a pesar de que la comida estaba rica.
Si hablamos de lo mejor, no se puede dejar de mencionar la carrillera de cerdo en salsa de fresa. ¡Menuda delicia! Sin duda, un excelente restaurante para una comida en plena naturaleza, donde te sientes cómodo y bien atendido, ¡perfecto para repetir! Y si tienes mascotas, ¡también están bienvenidas!
Por cierto, si te preguntas cuánto se tarda en llegar a La Perdiz desde Alhama de Murcia, son solo unos 20-25 minutos en coche, así que es el plan perfecto para un día de escapada. ¡Ya no hay excusas para no probarlo!
Qué tipo de vistas ofrece la terraza de La Perdiz
Y si hablamos de comida, no puedo dejar de mencionar lo buenísima que es en La Perdiz. No estoy hablando de un menú cualquiera, aquí le dan un giro a lo casero y lo combinan con productos de calidad que hacen que se te haga la boca agua solo de pensarlo. Ya sea que te decidas por un arrocico con setas, conejo y pollo, o por ese lomo de ciervo con salsa de castañas que es una maravilla, te aseguro que no vas a quedar decepcionado. Y si tienes la suerte de dejar espacio para el postre, el helado casero de higos es obligatorio. Te lo digo yo, ¡una delicia maximum!
Me acuerdo que la primera vez que fui, quedé sorprendido y me prometí que volvería en cuanto pudiera. ¡Y vaya si voy a volver! He leído algunos comentarios sobre el dueño y esos rollos, pero mira, a veces es fácil olvidar lo que hay detrás de un negocio como este. Si tuvieran que lidiar con todas las situaciones que surgen en la hostelería, estoy seguro de que cambiarían de opinión. Lo que importa aquí es la experiencia y yo me llevé una grata impresión: comida rica, servicio encantador, y un ambiente que te invita a quedarte un rato más.
La última vez que fui, disfruté del revuelto de foie y trufa, que te deja en un estado de felicidad absoluta. Y, pues mira, si te preocupan las quejas por el baño, te diré que no soy nada delicado, y cuando fui, todo estaba más que limpio. Así que, si estás pensando en visitar, no dudes que encontrarás todo en su sitio, y si no lo encuentras, ¡yo ocupo tu lugar sin ningún problema!
Y hablando del lugar, la ubicación de La Perdiz también es un punto fuerte. La terraza tiene unas vistas increíbles, rodeado de la naturaleza de Sierra Espuña, donde puedes olvidarte del estrés y sentirte a gusto, ideales para una charla entre amigos o una comida familiar. Así que, si un domingo tienes planes y buscas un plan que combine naturaleza y buena comida, ¡ya sabes a dónde ir!
Es necesario hacer una reserva antes de visitar La Perdiz
Ya te digo que La Perdiz es un lugar que hay que tener en cuenta si andas por Sierra Espuña. Nos pasó que no logramos hacer reserva, pero, la verdad, no fue un problema. Nos atendieron genial y todo fue tan fácil que nos acomodaron super bien. El arroz que pedimos estaba alucinante; de esos platos que clavan en ti el amor a la comida. Y las tapas, ¡madre mía! Fueron un complemento perfecto para empezar la comida. Así que, sin duda, es muy recomendable. La experiencia fue redonda: Comida, servicio y ambiente, ¡todo 5 estrellas!
Y hablando del ambiente, te diré que incluso si no piensas ponerte las botas de senderismo, deberías ir a comer allí. Aunque claro, si decides pasear un rato por Sierra Espuña, el entorno juega a tu favor. Nos enteramos de que tienen carne de caza, así que teníamos que probar el ciervo y el jabalí. El ciervo a la plancha estaba muy rico, pero ¡ojo! su sabor es fuerte y puede no ser del gusto de todos. Me llevé una sorpresa al intentar cortarlo, casi no podía con lo 'duro' que parecía, pero al morderlo es súper tierno. Eso sí, después de luchar un poco con el cuchillo, pedí otro con mejor filo, ¡y todo solucionado! El jabalí con salsa de castañas estaba también de escándalo, y las porciones son más que generosas. Después de comer, ¡no sales con hambre!
En cuanto al ambiente, el exterior es el mejor sitio para disfrutar, y el clima nos acompañó. Aunque la dueña advirtió sobre las avispas, nos las apañamos bien con un abanico. Al final, ni avispas ni moscas nos molestaron, y el servicio fue rapidísimo y muy amable. Les pedí permiso para fotografiar la carta y subirla; no tengo dudas de que os va a atraer tanto como a nosotros. Y desde luego, hay sitio para aparcar. Con acceso para sillas de ruedas, tiene todo lo necesario para que todos puedan disfrutar.
Ahora, ¿hace falta reservar antes de ir a La Perdiz? La verdad es que, aunque nosotros no lo hicimos y todo salió bien, es una buena idea asegurarte un sitio, sobre todo si planeas visitar en un fin de semana o festivo. Si puedes, llama y haz la reserva, ¡nunca está de más estar tranquilo y asegurarte de que te van a atender como te mereces! Pero si no lo haces, no te preocupes tanto; como vimos, ellos son súper flexibles y te harán sentir como en casa.
Qué tipo de comida se puede encontrar en La Perdiz
Y bueno, al final la experiencia en La Perdiz fue algo así como una montaña rusa, ¿no? Por un lado, el emplazamiento es espectacular; ese entorno natural en el que está situado el restaurante realmente te atrapa. Imagínate, comer con vistas a la sierra, eso tiene su encanto. Pero luego, ¡vaya lío con el arroz con conejo! Encontrarte un moscardón en el plato no es exactamente lo que esperas de un lugar que promete tan buenas comidas. Lo peor fue que el dueño no se dignó a salir a hablar con nosotros para disculparse. Francamente, es una pena, pero ese tipo de detalles marcan la diferencia, y yo tampoco creo que regrese.
Sin embargo, hay quienes han tenido experiencias completamente opuestas. Siempre he oído que el arroz con sabor a leña es un must, y la gente habla maravillas del codillo de cordero y del helado de higo seco. Me han dicho que después de hacer el camino por la sierra, no hay nada mejor que rematar con esos platos. La verdad, se siente ese cariño en la cocina y el ambiente es acogedor, aunque a veces le falta un pelín de atención al detalle.
Y ni hablar de las cazuelas y el carpaccio de buey, que he leído que dan el pego, ¡hasta le ponen un 10! Pero, claro, eso se ve muy bonito en teoría hasta que llega algún camarero a ponerte de mal humor. No sé a ti, pero a mí me estresa un montón que me hagan sentir incómodo. He escuchado que hay que tener cuidado con ciertos miembros del personal, que pueden hacer que la experiencia de un buen plato se convierta en un drama. ¿Quién quiere eso, verdad? Hay miles de sitios por ahí, y uno ya no arriesga solo porque el lugar luzca bonito.
Hablando de lo que puedes comer allí, en La Perdiz encuentras un poco de todo. Desde el arroz con conejo y la cazuela típica, hasta el lomo de ciervo y las piruletas de codorniz. Esa mezcla de sabores murcianos con un toque tradicional es un atractivo grande. Y si eres amante de los postres, no olvides el helado de higo seco, ¡te lo digo yo! Pero, en fin, si decides ir, mejor que vayas preparado para lo que puedas encontrar, porque nunca se sabe qué te va a tocar.
Cuáles son las características de la paella a la leña del restaurante
Y hablando de La Perdiz, ¿qué me dices de la comida? En serio, el arroz con conejo es una delicia que no puedes dejar de probar, creo que está entre lo mejor que ofrecen. Y si tienes ganas de algo más contundente, la carne de jabalí con salsa de castañas está simplemente espectacular. Te prometo que te vas a quedar con ganas de más. Además, los precios son razonables, así que no hay excusas para no darte un homenaje.
El trato también es parte de la experiencia, y aquí las chicas que atienden son súper agradables. Siempre están con una sonrisa y dispuestas a ayudar, lo que hace que comer ahí sea mucho más agradable. La verdad es que el ambiente tiene ese toque especial; comiendo en medio de la Sierra de Espuña, rodeado de naturaleza, es casi como estar en un sueño. Te aseguro que el lugar es perfecto para desconectar.
Lo único que me gustaría señalar es que un par de veces que fui he notado que a la hora de servir, podría mejorarse un poco. Por ejemplo, no siempre están muy al tanto de lo que ofrecen en la carta, y a veces, la secuencia de los platos puede ser un poco rápida. Pero, oye, ¡a quién le importa cuando la comida es tan rica! Me quedé con ganas de probar la paella a la leña, que he oído que es única en la zona. Dicen que la hacen con ingredientes frescos y la cocinan despacito, lo que le da un sabor auténtico a leña. Aquí te dejo un consejo: si decides probarla, asegúrate de darle un toque personal y preguntar por las características exactas, seguro vale la pena. ¡Estoy deseando que me cuentes cómo te va!
El servicio en La Perdiz es bueno
¡La Perdiz es simplemente genial! Si estás pensando en hacer una ruta por Sierra Espuña, no hay mejor manera de acabarla que sentándote a comer allí. La verdad, el ambiente es acogedor y perfecto para relajarte después de un día de aventuras. Cada vez que hemos ido, de verdad, hemos salido con una sonrisa en la cara porque todo lo que pedimos estaba delicioso. Desde los entrantes, como la croqueta y el embutido de chato murciano, hasta el plato principal, que cierra con broche de oro gracias a su famoso arroz con pollo y verduras. No te puedes perder la oportunidad de probar eso.
El fin de semana pasado, comimos allí y fue otra vez una experiencia espectacular. Pedimos el jabalí con salsa de castañas como entrante y, de plato principal, ¿qué tal el lomo de venado? ¡Un sabor increíble! No se te ocurra irte sin dejar hueco para el coulant de turrón de postre, es la forma perfecta de terminar la comida. Honestamente, solemos desembolsar entre 30 y 40 € por persona, pero vale cada céntimo. La calidad es sobresaliente y la presentación de los platos es digna de un restaurante cinco estrellas.
Ya te digo, puede que a veces esté muy lleno, pero por experiencia, es mejor ir con la idea de reservar antes. Así evitas el estrés de esperar, y, entre tú y yo, ¡todo el mundo quiere disfrutar de la buena comida sin agobios! He notado que cuando vamos más tarde o a horas menos populares, la atención es muy buena —siempre nos han tratado con amabilidad y simpatía. En definitiva, no creo que te quepa duda: el servicio en La Perdiz es excelente. Es un lugar al que siempre volvemos, y tengo la sensación de que tú también te enamorarás de él. ¡Ve y vívelo!
Qué se puede esperar en cuanto a los precios de la comida en La Perdiz
Así que, ya os digo, si estáis pensando en un lugar para disfrutar de una buena comida, La Perdiz en Sierra Espuña no tiene comparación. Este restaurante se merece su fama de cinco estrellas, tanto por su excelente servicio como por el entorno privilegiado en el que se encuentra. La primera vez que fui, me quedé alucinado con esas vistas espectaculares que te hacen sentir en plena naturaleza mientras saboreas los platos. De verdad, merece la pena hacer el esfuerzo de subir para comer aquí.
La comida... ¡ay, la comida! Lo que me encanta de este sitio es que sus platos son simplemente deliciosos y el formato de la carta está pensado para que te lleves una experiencia única. Recomiendo sin dudarlo el jabalí en salsa de castaña y, si sois aficionados a la carne de caza, el ciervo con cebolla caramelizada es un must para los paladares aventureros. Y para terminar, no olvidéis probar los postres; el helado de higo y la crema de almendra son auténticas exquisiteces que no deberíais dejar escapar.
En mi última visita, también probamos un arroz de verduras y costillejas que estaba de otro mundo. Y la tarta de queso con miel, pues qué puedo decir, ¡una maravilla! Todo el servicio es muy simpático y atento, lo que le suma un plus a la experiencia. Literalmente, me ha dejado con ganas de repetir. Así que, si os animáis, no creo que os decepcione.
Ahora, en cuanto a los precios, lo que se puede esperar es que estaréis rondando entre 20 y 40 euros por persona, dependiendo de lo que pidáis. Es cierto que algunos precios que podéis encontrar online son un poco más altos que en la carta, lo cual puede jugar una mala pasada, pero os aseguro que la relación calidad-precio es inmejorable. Así que, en resumen, yo diría que vale totalmente la pena la visita. ¡Ya tenéis plan para el próximo finde!
La Perdiz es un lugar adecuado para los amantes de la naturaleza
Y hablando de La Perdiz, no puedo dejar de recomendarte que hagas una pausa en tu rutina y te escapes un rato a este magnífico restaurante escondido en la sierra de Alhama. En primer lugar, el lugar es un auténtico paraíso natural. Te sientes completamente en otro mundo, rodeado de árboles y montañas que parecen susurrar historias. Y si hay algo que destaca, además de la excelente ubicación, es el trato del personal. Siempre tan amables y cercanos, te hacen sentir como si estuvieras en casa, lo que es un grande a favor, ¿no crees?
Vamos a hablar de la comida porque, sinceramente, ¡es de otro nivel! El arroz con caracoles y conejo que preparan aquí podría convertir a cualquier detractor del arroz en un fan instantáneo. Lo hacen en su punto, con un toque suave de romero que le da un sabor espectacular. Podrías comer dos platos sin sentirte culpable, como me pasó a mí. Y por si fuera poco, el coulant de chocolate es pura gloria. El sabor a cacao es tan intenso que parece hecho con amor y dedicación, y eso, amigas y amigos, se nota.
No olvides empezar con unas tapas que realmente no te puedes perder. Los canelones de pollo son una maravilla, y el rabo de toro en salsa es, como diría yo, brutal. Las croquetas, que aquí son todo un must, ¡hacen que cada bocado sea una fiesta! Sé que me repito, pero en mis reseñas hablo mucho de ellas porque me encantan. Al final, la presentación de los platos también cuenta, y aquí cumplen con creces.
Ahora, hablando de precios, aquí es donde uno se siente bien porque la relación calidad-precio es excelente. Por lo que obtienes, entre la comida deliciosa y el servicio amable, los 50-60€ por persona son más que razonables. Y ni hablar de las plazas de aparcamiento: hay bastantes y, además, ¡es gratuito! Eso siempre se agradece.
¿Y para aquellos de vosotros que amáis la naturaleza? La Perdiz es, sin duda, el sitio ideal. Comida espectacular, trato cercano y un entorno natural que invita a relajarse. Así que, si buscas un lugar donde disfrutar de una buena comida mientras te dejas envolver por el aire puro de la montaña, ¡ya sabes a dónde ir! Sin duda, una escapada que vale la pena y que te dejará con ganas de volver.
Hay opciones vegetarianas o sin gluten en el menú
Y, ¿qué puedo decirte de La Perdiz? Es un restaurante que se lleva las cinco estrellas sin pensarlo. Al estar en pleno corazón de Sierra Espuña, tienes unas fantásticas vistas que solo hacen que el ambiente sea aún más especial. Yo fui con unos amigos y, la verdad, es que fue toda una experiencia. El lugar es pequeño y acogedor, con ese toque rústico que te hace sentir como en casa. ¡Perfecto para disfrutar de la naturaleza, de un buen plato y de buena compañía!
Hablando de la comida, ¡es algo de otro mundo! Si eres amante de las carnes de caza, aquí te van a volver loco. Yo probé el ciervo en salsa de castaña y, madre mía, estaba para chuparse los dedos. También no puedes dejar de probar las carrilleras con salsa de fresas y, por supuesto, el chuletón, que es super tierno y viene acompañado de verduras y patatas. Todo está hecho con productos de temporada, así que siempre hay algo diferente y sabroso en la mesa. ¡Una experiencia gastronómica que hay que vivir!
Además, el servicio es impecable, lo cual siempre se agradece cuando vas a un sitio como este. La atención es muy cercana, lo que hace que te sientas aún más a gusto. Sin duda, es un lugar al que volvería una y otra vez, y si estás por la zona, es una parada obligatoria.
Por cierto, si tienes algún tipo de restricción alimentaria, te cuento que el menú también incluye opciones vegetarianas y algunas sin gluten. No necesitas preocuparte por eso, hay variedad para todos. Así que no dudes en pasar un día aquí, disfrutar y dejarte llevar por la experiencia completa. ¡Te va a encantar!