¡Hola, grupo! Si estáis buscando un lugar espectacular para comer, tengo que contaros sobre el Restaurante Santuario Virgen de la Esperanza. Situado en el Paraje del Santuario, s/n, 30420 Calasparra, Murcia, este sitio es perfecto para disfrutar de una buena comida mediterránea mientras contempláis vistas increíbles. Además, el propio Santuario de la Virgen de la Esperanza es un lugar bonito para visitar y lo mejor es que es totalmente gratis. Así que, si queréis un plan que combine cultura y buena gastronomía, este es el sitio ideal.
La carta del restaurante es un verdadero festín, con una gran variedad de arroces, carnes y aperitivos que os dejarán con ganas de más. Desde el clásico pulpo, que tiene rave reviews, hasta opciones vegetarianas, hay algo para todos los gustos. Y atención, ¡está justo al lado del río Segura, en un entorno natural que hará que queráis quedaros todo el día! Para más info, podéis llamar al 968 720 412 o mandar un email. ¿Quién se apunta a una comilona? ️
Restaurante Santuario Virgen de la Esperanza
Horarios Restaurante Santuario Virgen de la Esperanza
| Día | Hora |
|---|---|
| lunes | Cerrado |
| martes | 10:00–19:00 |
| miércoles | 10:00–19:00 |
| jueves | 10:00–19:00 |
| viernes | 10:00–19:00 |
| sábado | 10:00–20:00 |
| domingo | 10:00–20:00 |
El horario podría cambiar.
Mapa Ubicación Restaurante Santuario Virgen de la Esperanza
Dónde está la Virgen de la Esperanza
¡Hey, grupo! Si andan por Calasparra y buscan un buen lugar para comer, tienen que visitar el Restaurante Santuario Virgen de la Esperanza. Comimos allí y no puedo dejar de recomendarlo al 100%. Desde que llegamos, la chica que nos atendió fue super amable, y eso siempre cuenta, ¿verdad? La comida es de otro nivel. Les diré que el único "pero" que encontré fue que no puedes pedir arroz para uno… ¡Viva la paella y el arroz! Soy Valenciana, así que ya se imaginarán mi frustración, pero bueno, ¡habrá que volver para probarlo!
La ubicación es espectacular, justo al lado del Santuario de la Virgen de la Esperanza, que, por cierto, pueden visitar gratis. Después de un paseo junto al río Segura, lo mejor es sentarse en su terraza y disfrutar de un café asiático. ¡Qué rico! El camarero nos contó algunos truquitos para prepararlo, lo que demuestra que aquí realmente se preocupan por su trabajo. Todo genial, el ambiente, el servicio, ¡todo de 10!
Y hablando de la comida, no se pueden perder las croquetas de jamón y pollo, que estaban jugosísimas con una salsa de pimientos impresionante. Para los amantes del marisco, las gambas al ajillo con gulas también son una delicia. Pero el verdadero protagonista fue el arroz empedrado de costillejas. ¡Madre mía! Delicioso, tiernísimo y llena de sabor. Lo compararé con cualquier arroz famoso de Valencia, ¡y sale ganando! Para el postre, tienen que probar el pan de calatrava, uno de los mejores que he probado, junto con una tarta de la abuela que se deshacía en la boca.
Si se preguntan, “¿dónde está la Virgen de la Esperanza?”, pues está justo frente al restaurante en Paraje del Santuario, s/n, 30420 Calasparra, Murcia. Así que ya saben, ¡es el plan perfecto para un día de paseo, buena comida y buena compañía! ¡No se lo pierdan!
Dónde se encuentra el Restaurante Santuario Virgen de la Esperanza
Siguiendo con el tema de nuestras últimas escapadas, no puedo dejar de hablar del Restaurante Santuario Virgen de la Esperanza. ¡Es un lugar de 5 estrellas que realmente te deja sin palabras! Situado en un ambiente privilegiado, tiene dos plantas y una terraza con unas vistas increíbles. La verdad es que la experiencia se vuelve aún más especial cuando te sientas a comer mirando ese paisaje. Si reservas, como hicimos nosotros, asegúrate de pedir una mesa con vistas. El segundo piso no es tan impresionante, pero igual hicieron un gran esfuerzo en tenernos en cuenta para que pudiéramos ver el paisaje.
Y la comida, ¡ay, la comida! No hay menú, todo es a la carta, y debo admitir que el arroz es algo que no te puedes perder. Sus platos son simplemente fantásticos, pero he de mencionar que el calamar nacional fue un poco decepcionante en cuanto a tamaño por 21€. Por otro lado, el servicio fue exquisito. Todos los camareros fueron muy atentos, pero Isabel brilló por su rapidez y amabilidad, especialmente cuando estábamos a punto de perder el tiempo con el postre porque teníamos un compromiso pronto. Nos lo sirvió rapidísimo para que no renunciáramos a ningún capricho. ¡Una maravilla de ser humano!
No puedo olvidarme de la decoración y el ambiente. ¡Es un lugar pintoresco en la montaña! Las vistas desde la terraza son pura naturaleza, y todo estaba muy limpio y ordenado. Aunque el servicio se volvió un poco lento por la cantidad de gente, todos eran súper amables. Además, los postres son caseros y realmente valen la pena. Volvimos en un día caluroso, pero el aire acondicionado en la segunda planta hizo maravillas. La paella de conejo que probamos fue la bomba. En definitiva, ¡un lugar que tienes que visitar!
Y si te preguntas dónde se encuentra el Restaurante Santuario Virgen de la Esperanza, está en el Paraje del Santuario, s/n, 30420 Calasparra, Murcia. ¡Así que ya sabes, si buscas un buen plan gastronómico y quieres disfrutar de la naturaleza, este es el sitio ideal!
Qué tipo de comida se ofrece en el restaurante
Como te contaba, el Restaurante Santuario Virgen de la Esperanza es un lugar que no te puedes perder si estás en Calasparra. Ya sabes, aunque es un sitio grande y siempre tiene movimiento, recomiendo hacer una reserva. La última vez que fui, lo hicimos y, a pesar de que el arroz que elegimos tenía un toque de sal de más, la experiencia en general fue increíble. El precio por persona ronda entre los 30 y 40 euros y, la verdad, que el servicio fue genial. Las camareras son un encanto y muy atentas, ¡te hacen sentir como en casa!
La otra vez que fuimos, después de unos años sin visitar, la experiencia fue espectacular. Sin tener reserva, nos acomodaron en un lugar estupendo en la planta de arriba, y la camarera que nos atendió era simpatiquísima. La comida fue deliciosa; sobre todo, los postres que estaban para chuparse los dedos. De hecho, no debes dejar de probar el Pan Calatrava o las Natillas. Ideal para ir en familia y disfrutar del ambiente, que también tiene su encanto. Todo este lujo por un precio accesible de 30 a 40€ por persona; ¡no está nada mal!
Aunque en algunas ocasiones el servicio puede ser un poco lento, la comida siempre está a la altura. En mi experiencia más reciente, me encantó el arroz negro. El lugar tiene una carta extensa y, aunque hay que esperar un poco, vale la pena. La próxima vez que vayas, recuerda que también hay muchas plazas de aparcamiento gratuito en la calle, así que no tienes que preocuparte en ese aspecto.
¿Y qué tipo de comida se ofrece en el restaurante? Aquí encontrarás lo mejor de la gastronomía mediterránea. Platos destacados como el arroz en varias modalidades, y el no dejar de lado esas mágicas croquetas de pollo y jamón. En resumen, si buscas un sitio donde la comida sea buena y también el ambiente, este restaurante se lleva la palma. ¡Definitivamente lo recomiendo para hacer una escapadita y disfrutar del día!
Cuáles son algunas de las especialidades del menú
¡Y es que ya te digo, el Restaurante Santuario Virgen de la Esperanza es un lugar que no te puedes perder si andas por Calasparra! La primera vez que fuimos, quedamos realmente impresionados; no solo por la excelente atención, sino también por la calidad de la comida. Desde tapas que hacen agua la boca hasta platos más elaborados, todo está bien presentado y a precios muy asequibles. Imagínate, sin ir más lejos, un tandem de jamón con queso que te deja sin palabras y un empedrado de bacalao que es, simplemente, para repetir.
Y si tienes la suerte de ser atendido por Sergio o María Jesús, prepárate para la mejor experiencia. Ellos son unas joyas. Siempre con una sonrisa y dispuestos a recomendarte lo mejor del menú. En nuestra segunda visita, me animé a probar el arroz de Calasparra y, te lo digo, ¡no decepcionó! En su punto exacto, con sabores que celebran la huerta murciana. También te diría que no olvides probar el pan de calatrava y la tarta de queso mascarpone; totalmente imprescindibles.
Otra cosa que me encanta es que el sitio es muy amigable para los grupos, incluso con mascotas. Así que lleves a tus amigos, los niños y el perro, que aquí no hay problema. Pedro, nuestro camarero aquel día, se portó genial. Con el constantín ladrido de mi pastor alemán de fondo, él mantuvo su profesionalidad y nos explicó cada plato con gran paciencia. La comida estaba deliciosa y, mientras disfrutábamos en la terraza, el ambiente relajado junto al río lo hacía todo más especial. ¡Prometemos volver, sin duda!
Si te preguntas qué platos son los más recomendados, tienes que probar el crujiente de bacalao, el empedrado de costillejas, la paella de huerta murciana y esos caballitos de langostinos que son una delicia. Al final del día, el Santuario Virgen de la Esperanza es un sitio genial para disfrutar de buena comida, un trato amable y un ambiente idóneo. Así que, ¿cuándo vamos?
El restaurante ofrece opciones vegetarianas
Y ya que estamos hablando del Restaurante Santuario Virgen de la Esperanza, tú no te puedes perder su famosa paella de conejo con caracoles. ¡Es una verdadera delicia! Si decides ir con un grupo grande, como hicimos nosotros, asegúrate de reservar la terraza, porque el ambiente al aire libre es genial. Además, si llevas a tu mascota, no te preocupes, ¡son súper pet-friendly! Y hablando de la atención, Pedro José nos atendió de lujo; con solo mirarnos, supo exactamente lo que necesitábamos y esos cafés asiáticos que nos preparó eran de otro mundo. Todo esto por 20-30 € por persona, ¡un chollo para lo que ofrecen!
No obstante, también hemos notado que en momentos de más afluencia, los camareros pueden estar un pelín agobiados. A veces, se olvidan de traerte algún platillo o, en ocasiones, el plato equivocado llega a la mesa. Pero, honestamente, eso no arruina para nada la experiencia; la comida siempre está a la altura y los postres son riquísimos. Así que, si te decide visitar, lleva un poco de paciencia y disfrutarás de un servicio correcto y delicias que merecen la pena.
Y no te creas que eso es todo. Escuchamos que el restaurante ha cambiado de gerencia y, la cocina sigue siendo de 10. Los platos están bien elaborados y presentados. Antonio, uno de los camareros, se ha ganado el corazón de muchos con su actitud servicial y su dedicación. Al final del día, es un lugar donde todos se sienten bienvenidos y apreciados, algo que se percibe desde el primer momento.
Por cierto, si te preguntas si el restaurante ofrece opciones vegetarianas, la verdad es que la carta es bastante amplia, aunque no tienen menú específico. Ofrecen varios entrantes y platos a la carta, así que seguro que encuentras algo delicioso que comer. ¡Así que no hay excusas para no visitar este rinconcito especial en Calasparra!
Es necesario hacer reserva para comer en el restaurante
Ya te digo, el Restaurante Santuario Virgen de la Esperanza en Calasparra es un sitio que tiene de todo. La última vez que fui, reservamos para comer un arroz y, sinceramente, todo fue una maravilla. Te hablo de un gran salón de comedor donde el ambiente es muy agradable, y los camareros son súper atentos. No hay nada como disfrutar de una buena comida rodeado de buena compañía. ¿Y sabes qué? Tienen unos postres caseros que son de otro mundo. Si te gusta comer bien y a buen ritmo, aquí la comida llegó a su tiempo y nos dejaron disfrutar la comida sin apuros.
Es cierto que no siempre todo está a la altura. Recuerdo una vez que fui y la experiencia no fue la mejor. Habían mejorado la decoración, con un rincón taurino que, la verdad, resulta simpático, pero la comida me decepcionó bastante. El arroz con costillas llegó casi frío, ya te puedes imaginar la decepción. Y ese día había tanto lío que los camareros estaban desbordados. Es una pena porque es un lugar al que habíamos ido muchas veces. También es raro que hayan quitado las berenjenas rebozadas de la carta, ¡esas estaban ricas! A veces es necesario ser crítico, ¿verdad?
Pero volviendo a las cosas buenas, la última visita fue una delicia. Hicimos algunos entrantes como pulpo y calamares rebozados, y no puedo más que recomendarte el arroz con conejo y caracoles. ¡Delicioso! Y el ambiente era ideal, con aire acondicionado a tope porque ese día hacía un calor que flipas. Las mesas estaban bien separadas y limpitas. Y lo mejor de todo, nuestro camarero, Antonio, fue un auténtico crack, siempre pendiente de nosotros y dándonos recomendaciones. De verdad, fue un verdadero placer disfrutar de la comida así.
Y ya que estamos, la pregunta del millón: ¿es necesario hacer reserva para comer en el restaurante? Te diría que sí, especialmente si planeas ir en fin de semana o durante la temporada alta, porque puede llenarse bien rápido y no quieres quedarte sin mesa. Así que mejor asegúrate de llamar y hacer tu reserva. ¡No te arrepentirás de la visita!
Hay algún costo asociado con la visita al Santuario de la Virgen de la Esperanza
No sé ni por dónde empezar con lo de ayer en el Restaurante Santuario Virgen de la Esperanza. La verdad es que llegamos emocionados, pensando en que disfrutaríamos de una buena paella en un lugar con vistas. Pero desde el primer momento, la atención fue bastante mal. La camarera nos atendió de una manera que no era la más amable del mundo, y cuando preguntamos si podíamos comer en la terraza, nos dijeron que si queríamos un servicio rápido, mejor pidiéramos en la barra. O sea, ¡qué rollo! Además, el sitio estaba casi vacío y había un montón de camareros pululando por allí que podrían habernos atendido.
Dimos una segunda oportunidad a la cosa e intentamos pedir su famosa paella, pero resulta que la experiencia fue aún peor. Cuando subimos con el carricoche, tuvimos que usar el montacargas, y he de decir que el olor a vómito era tan intenso que me atrevería a decir que casi me hace vomitar a mí también. Una vez dentro, nos dimos cuenta de que nadie nos mostraba a la mesa. La jefa, en la caja, brillaba por su ausencia en cuanto a atención. Un chico vino a disculparse, y ya ahí, uno siente que la cosa no pinta bien. Pedimos una ensalada, croquetas y un arroz que esperábamos que nos dejara a todos con ganas de repetir, pero ¡vaya chasco!
La comida tardó una eternidad en salir. Más de tres horas esperando, y cuando llegó, ¡todo a la vez! El arroz estaba frío y sin sabor, y los camareros se veían agobiados, pidiendo disculpas todo el tiempo. Cuando pedimos la cuenta, lo que parecía una simple formalidad se volvió toda una odisea. Nadie nos la traía, y tras media hora de espera, decidimos levantarnos. En ese momento, vinieron corriendo para cobrarnos platos que ni siquiera habíamos comido. Cuando intenté solicitar la hoja de reclamaciones, la jefa me dijo que no, que son nuevos gerentes y que no se podía. Su marido apareció con aires de grandeza, pero la verdad es que ni él ni nadie se hacía cargo del desastre.
Y a todo esto, ¿hay algún costo asociado con la visita al Santuario de la Virgen de la Esperanza? Bueno, por lo que tengo entendido, no hay un costo específico para visitar el santuario, así que puedes disfrutar de esa parte sin problema. Pero es una pena que tu experiencia en el restaurante haya sido tan negativa. En resumen, parece que el restaurante necesita mucha más organización y atención al cliente. Con un servicio perdedor y un ambiente que deja que desear, no sé si volvería a arriesgarme. ¡Menuda decepción!
Qué actividades se pueden hacer en las cercanías del restaurante
Así que, si te atreves a aventurarte hasta el Restaurante Santuario Virgen de la Esperanza, te vas a llevar una grata sorpresa. Después de una visita al santuario, lo mejor es hacer una parada aquí para relajarte con un refresco y un buen picoteo. La experiencia es top, sobre todo por la atención del personal, que se nota que sabe lo que hace. Te la van a describir todo con tanto detalle que, al final, no vas a poder resistirte a probar los platos que te recomiendan. Y cuando hablo de platos, lo mejor es que, con un presupuesto de 10 a 20 euros por persona, te vas a quedar más que satisfecho.
¿Y ya te dije que la comida está de lujo? Aquellos arroces y mariscos son imperdibles. Aunque tú y tu amigo penséis que son solo para dos, ¡con esa paellera fácil comen cuatro personas! Te prometo que las gambas al ajillo son de otro mundo y los caballitos son una versión diferente a los que estás acostumbrado, pero igualmente deliciosos. Y sí, aunque esta vez no probamos los postres, tienen una pinta que hace que quieras volver solo por eso. ¡Así que anota el lugar para tu próxima visita!
El espacio es espectacular, justo al lado del río, amplio y con varias plantas y terrazas donde poder disfrutar de la comida al aire libre. El ambiente es muy relajante, lo que lo convierte en un plan ideal para disfrutar en buena compañía. Y el personal no decepciona; son súper amables y están siempre pendientes de que no falte nada. Algunos dirían que es de los mejores lugares en los que han comido. Aquí todas las experiencias se convierten en 5 estrellas.
Y si después de disfrutar de la comida quieres hacer algo más, en las cercanías puedes dar una vuelta por el entorno natural, ideal para olvidarte del resto. Sin stress y sin aglomeraciones, el lugar es perfecto para pasear y disfrutar del paisaje. Además, hay más actividades culturales y de naturaleza en la zona que hacen que tu visita sea aún más completa. Así que, ya sabes, ¡prepárate para un día genial desde que llegues hasta que te marches!
Está el restaurante situado en un entorno natural
Y ya que hablamos de comer, ¡menudo festín es el Restaurante Santuario Virgen de la Esperanza! La comida es de 10, siempre te sorprenden con algo delicioso. Te recomiendo que no te pierdas el lomo de gallo Pedro y el entrecot, son de los mejores platos que puedes pedir. Pero, no solo eso, el servicio fue increíble. He ido a muchos restaurantes y nunca había visto un servicio tan atento como aquí. Cada vez que pienso en este lugar, me viene a la mente su camarero, Pedro, que fue súper amable. Realmente hicieron que nos sintiéramos como en casa.
Cuando estuvimos allí, la paella de marisco también fue un gran acierto. Y lo mejor de todo es que aunque estuvimos un buen grupo, la organización es impresionante. No es fácil dar de comer a muchos a la vez, pero ellos lo hacen parecer pan comido. Aparte, el sitio tiene un ambiente buenísimo; te sientes a gusto desde que entras.
Y no puedo dejar de decir lo que importa el entorno. Este restaurante no solo ofrece comida de calidad, sino que también está situado en un lugar ideal en la montaña, justo al lado del río. Las vistas, ¡ni hablar! Son simplemente impresionantes. No hay nada mejor que disfrutar de una buena comida con ese telón de fondo. Y si estás pensando en ir con la familia, ¡no hay problema! Hay mucho espacio para que los niños jueguen y una buena cantidad de aparcamiento.
Así que sí, si te preguntas si el restaurante está en un entorno natural, la respuesta es sí. Desde las vistas espectaculares del paisaje montañoso hasta el río justo al pie del restaurante, es un lugar que definitivamente merece la pena visitar solo por las vistas. La combinación de todo esto hace que no quieras irte nunca. Te prometo que vas a querer repetir la experiencia una y otra vez. ¡Nos vemos allí!
Cuáles son los horarios de apertura del restaurante
Bueno, te cuento que el Restaurante Santuario Virgen de la Esperanza es todo un hallazgo. Como te decía, llamamos para reservar un día festivo, así que ya íbamos preparados para la multitud, pero la experiencia no defraudó en absoluto. La ubicación es simplemente impresionante. Estás al lado del Río Segura, rodeado de naturaleza, y pegado a ese hermoso Santuario de la Virgen de la Esperanza. Es el tipo de lugar donde te sientes en paz, desconectado del bullicio. Las vistas son la guinda del pastel, ¡una belleza! ️
La instalación del lugar también está muy bien pensada. Tienen un local amplio, con un bar y una terraza en la planta de abajo, y un salón comedor en la de arriba que invita a quedarse un buen rato. Te sientes cómodo, con espacio para disfrutar. El servicio fue sobresaliente; los camareros son super atentos. Especial mención a Adrián, que nos preparó unos cafés asiáticos que, honestamente, ya quisieran muchos locales en Cartagena. Verás, lo pasamos tan bien que no dudamos en que repetiremos. ¡Sin duda!
Y no puedo dejar de hablarte de la comida: ¡espectacular! Pedimos unos caballitos y alcachofas con foie que estaban divinos, y un arroz a banda que estaba de muerte. La calidad de los ingredientes se nota, y eso hace la diferencia. Es todo un lujo comer allí, especialmente un viernes, al evitar las aglomeraciones de las festividades, se disfruta mucho más. Ten en cuenta que prepararte un arroz con bogavante allí es todo un espectáculo, ¡te lo aseguro!
Sobre el tema de los horarios, el restaurante abre todos los días y el horario habitual es de 12:00 a 16:00 y de 20:00 a 23:00. ¡Así que no hay excusa para no ir! Además, hay varios aparcamientos al entrar al recinto del Santuario, ¡ideal para que no te preocupes por dónde dejar el coche! Ah, y si llevas peques, ¡genial! Hay un parque en la puerta donde se pueden divertir. Y para los que necesiten más accesibilidad, el local tiene ascensor y todo está adaptado, así que no hay problema.
Puedo disfrutar de vistas mientras como en el restaurante
Y bueno, la experiencia en el Restaurante Santuario Virgen de la Esperanza no pudo empezar de una manera más intensa. Cuando llegamos, estaba todo relleno. Imagina, más de 45 minutos de espera que se sintieron como una eternidad. Pero oye, es lo que pasa cuando no tienes reserva en un lugar tan popular. La ubicación es envidiable, justo junto al santuario, así que eso lo vale. Pensamos que el servicio iba a ser un poco caótico, pero ahí estaba María Dolores, nuestra salvadora. Esta chica es un cielo, siempre sonriendo y asegurándose de que todo estuviera en su punto. La verdad, el buen rollo que desprendía nos hizo olvidar la espera.
Y aquí viene lo mejor, la comida. ¡Wow! La calidad y la cantidad eran dignas de una estrella Michelin. Cada plato llegaba caliente y bien presentado. No es frecuentemente que pagas lo que pagarías por una comida normal y te encuentras con porciones generosas. Además, el precio no estaba nada mal, considerando la experiencia. Y sí, vamos a volver, pero ya con reserva hecha porque no queremos pasar por lo mismo otra vez.
Una sugerencia rápida para los dueños que estoy seguro que les vendrá bien: sería genial si pudieran actualizar la carta del código QR. Le faltaban algunos platos, y quizás introducir alguna opción vegetariana o vegana. Cada vez somos más, lo sabes. Por cierto, si te preguntas si podrás disfrutar de vistas mientras comes, la respuesta es sí. La ubicación es espectacular y se puede disfrutar del entorno mientras pruebas sus delicias. ¡Así que ya sabes, a disfrutar de Calasparra! ️