Restaurante Tapería La Perra Chica

Restaurante Tapería La Perra Chica

Si estás buscando un lugar donde disfrutar de unas tapas en un ambiente relajado, La Perra Chica en el P.º Maritimo Don Francisco Martinez Muñoz, 20 es una opción a considerar. Este restaurante ofrece una atención al detalle en cada plato y un cuestionable halo de fama que, la verdad, no se traduce del todo en la calidad de su comida. Con raciones que parecen más bien tapas y algunas decepciones culinarias, como unos calamares difíciles de comer y alcachofas de lata, la experiencia puede ser un poco desigual. ¡Pero siempre hay lugar para una buena conversación y algún aperitivo!

No obstante, no todo es negativo, ya que el ambiente es distendido y agradable, perfecto para compartir con amigos. En La Perra Chica podrás degustar tapas caseras y, si tienes alguna necesidad especial, ofrecen opciones veganas y platos sin gluten por encargo. Si decides ir, asegúrate de llamar al 968 97 97 97 para hacer tu reserva y evitar sorpresas, especialmente si prefieres un buen asiento en su terraza. ¡Así que empieza tu sábado con nosotros y ven a probar!

Restaurante Tapería La Perra Chica

Restaurante Tapería La Perra Chica

Restaurante
4,4
2.414Reseñas
1.544Fotos
P.º Maritimo Don Francisco Martinez Muñoz, 20, 30860 Puerto de Mazarrón, Murcia
968 97 97 97
Restaurante Tapería La Perra Chica

Horarios Restaurante Tapería La Perra Chica

DíaHora
lunes12:00–16:3019:30–23:15
martesCerrado
miércolesCerrado
jueves12:00–16:3019:30–23:15
viernes12:00–16:3019:30–23:15
sábado12:00–16:3019:30–23:15
domingo12:00–16:3019:30–23:15

El horario podría cambiar.

Restaurante Tapería La Perra Chica

Mapa Ubicación Restaurante Tapería La Perra Chica

Restaurante Tapería La Perra Chica

Dónde se ubica La Perra Chica

¡Hola a todos! Si están buscando un lugar para comer en Puerto de Mazarrón, tienen que conocer la Tapería La Perra Chica. Este restaurante está en el P.º Marítimo Don Francisco Martínez Muñoz, 20, y es un auténtico paraíso gastronómico. La verdad, es un restaurante 10 en la playa que se lleva todas las estrellas, ¡y no es para menos! La comida está muy muy rica. En mi última visita, pedimos tomate con ventresca y alcaparras, rulo de cabra con dulce de higos y, para no quedarnos con las ganas, pulpo al horno que estaba PERFECTAMENTE hecho. ¡Súper tierno! Disfrutamos de dos copas de vino y un café, y al final solo pagamos 48€. ¡MUY MUY RECOMENDABLE!

Y hablando de recomendaciones, la carta tiene una variedad increíble. Si te gustan las croquetas, tienen unas que son buenísimas. Además, el queso explosivo que tienen es algo más que original; ¡tienes que probarlo! El pescado también está de rechupete, y la presentación de los platos es de primera. Y ahora que menciono la atención, pongan ojo en Mario, el camarero. Es buena onda y sabe lo que hace, nos dio unos consejos geniales sobre los platillos. ¡Un servicio de 10!

Si tienes alguna restricción alimentaria, no te preocupes, tienen un montón de opciones para celiacos. Desde la marinera que estaba riquísima hasta unos huevos rotos impresionantes, todo es un giro positivo. Y si eres fan de las mini hamburguesas, la de secreto es pura delicia. Eso sí, ¡no olvides reservar! Siempre hay mucha gente y el lugar se llena enseguida.

La Perra Chica no solo destaca por la comida, también por el ambiente. Aunque estaba todo reservado, un camarero simpático nos sugirió venir a cenar a las 20:15 para poder disfrutar de su carta. Y la relación calidad-precio es sorprendente, sobre todo con ese servicio de primera. En resumen, si están en la zona, no se pueden perder este lugar que se ha vuelto un clásico en Puerto de Mazarrón. Así que ya saben, ¡la próxima vez que busquen un buen sitio para comer, Tapería La Perra Chica es la respuesta!

Restaurante Tapería La Perra Chica

Qué tipo de comida se ofrece en La Perra Chica

Y, hablando de restaurantes, no puedo dejar de mencionar La Perra Chica en Puerto de Mazarrón. Si buscas un lugar donde comer con vistas al mar, este es el sitio ideal. Te prometo que el servicio es espectacular; los camareros son súper atentos y, como si eso fuera poco, incluso nos trajeron agua para nuestras perritas mientras disfrutábamos. Eso es amor por los animales, ¿no crees? Cada plato que probamos estaba delicioso, desde la media ración de tomate con bonito en salazón hasta las coquinas al ajillo. ¡Y ni se te ocurra irte sin probar el paparajote con helado de café de puchero! Es una delicia.

Lo que también me encanta de La Perra Chica es el ambiente. Es un lugar acogedor, perfecto para disfrutar de una buena cena con amigos mientras el horizonte marino se pierde en el atardecer. Si te gustan los montaditos, tienes que probar el de solomillo con cebolla caramelizada; ¡se me hace agua la boca solo de pensarlo! Y si eres de los que disfrutan de un buen plato de marisco, las gambas al ajillo son enormes y sabrosas, todo a buen precio. La cuenta después de una cena completa suele estar entre 30 y 40 euros por persona, lo cual está muy bien para la calidad que ofrecen.

Si piensas en ir, no te olvides de reservar con antelación, porque siempre está lleno, especialmente en verano. En mis dos visitas más recientes, salí encantada y con la pancita bien llena. Lo que hace que este lugar valga la pena son esos pequeños detalles, como la calidez del servicio y lo bien que preparan cada plato. Vaya, que si me preguntas qué tipo de comida ofrecen en La Perra Chica, diría que tienen un poco de todo: desde tartar de atún rojo hasta los clásicos croquetas de sepia en su tinta. ¡Hay opciones para todos los gustos! Sin duda, se ha convertido en mi restaurante favorito cada vez que vuelvo a Mazarrón.

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Las raciones en La Perra Chica son grandes o pequeñas

Así que, volviendo a lo que decíamos de La Perra Chica, tengo que confesar que mis ganas por probarlo venían de varios comentarios de amigos, pero, la verdad, no ha sido una explosión de sabores como esperaba. Las tapas que pedimos eran más bien pequeñas; el pulpo era una decepción total, blandito y no lleno de sabor, mientras que la bicicleta, otra tapa típica, se quedaba corta. Buenas las gambas al ajillo, eso sí, eran de esas grandecitas, pero en general, el tema de las cantidades no me ha dejado muy satisfecho. Al final, nos quedamos con un hambre que no veas, y eso que acabamos dejando en la mesa un par de raciones.

Y hablando de servicio, esa es otra historia. Me pareció muy lento. A pesar de que era un día entre semana y el lugar no estaba a tope, hubo momentos en los que parece que todo se caía en picado. Pedimos varias tapas de aperitivo y después tres platos para compartir, pero las tapas llegaron a cuentagotas, incluso después de que ya hubiésemos terminado los platos. Un poco caótico, la verdad. Por el precio, que rondó los 77€ para dos, esperaba un poco más de coordinación en todo el tema.

Sin embargo, no todo ha sido negativo, porque también escucho de algunas experiencias increíbles. He oído que hay platos que realmente destacan, como la conocida lubina y ese famoso queso explosivo que a mí me encantó. Algunos amigos han tenido un servicio de 5 estrellas, disfrutando de una alegría en la comida que parece ser la norma cuando el lugar está preparado y el servicio es rápido. Pero, recuerda, si decides darte una vuelta por la Perra Chica, asegúrate de reservar, ya que suele estar lleno.

Ahora, en cuanto a las raciones, me atrevería a decir que, en general, son más bien pequeñas. Así que, si vas con mucha hambre o planeando una buena cena, quizás debas considerar pedir unas cuantas tapas más o tener un plan B a la vista. Si solo buscas un sitio para relajarte con una caña y picar algo lo recomendaría, pero para una comida completa, tal vez deberías seguir buscando. ¡Espero que este resumen te ayude a decidir!

Restaurante Tapería La Perra Chica

La Perra Chica tiene opciones para quienes requieren dietas especiales

Y hablando de La Perra Chica, ¿te cuento algo? La primera vez que fuimos, tuvimos que esperar casi una semana para conseguir mesa, ¡pero déjame decirte que la espera valió totalmente la pena! Desde el primer bocado supe que estaba en un lugar especial. Empezamos con una marinera típica que estaba de muerte, y para rematar, un tartar de atún rojo que es sencillamente inolvidable. Lo mejor de todo es que el servicio es rápido y los refrescos llegan al instante, así que no te quedas nunca con la sed. Aunque el tinto de verano me pareció un pelín caro y los montaditos un poco pequeños, el precio general estaba bien ajustado a la calidad de lo que ofrecen.

La verdad es que el ambiente es genial, siempre hay buen rollo. Puedes disfrutar unas vistas al mar desde la terraza que le dan un toque especial a la cena. Si te juntas con un grupo, como nosotros, no dudes en pedir un montón de platos para compartir. Te recomiendo el queso explosivo y los huevos rotos con jamón, ¡son un must! Ah, y no olvides las croquetas de sepia en su tinta, que son una delicia. Pero sí, como un pequeño consejo, ¡no olvides reservar! Nunca falla que se llena, y más en temporada alta.

Pero, bueno, debo mencionarte que hay algo a tener en cuenta: si tienes restricciones dietéticas, a veces la carta puede jugarte una mala pasada. Por ejemplo, pedimos unas patatas bravas y la salsa resultó tener chorizo. ¡Imagina la cara de sorpresa! Mientras que el equipo de camareros es increíble y siempre encantadores, sería genial que realmente lo indicaran en el menú. Hay mucha gente con diferentes requerimientos alimenticios, y sería un pequeño detalle que les haría la vida mucho más fácil.

En general, te aseguro que La Perra Chica es un lugar que vale cada euro. La comida, el servicio y el ambiente son de 5 estrellas, así que si estás pensando en ir, ¡hazte un favor y no te lo pierdas! Pero recuerda: ¡reserva con anticipación y disfruta de una cena espectacular!

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Ofrecen tapas veganas en La Perra Chica

Ya te conté sobre la vez que fuimos a La Perra Chica y, sinceramente, nunca deja de sorprenderme. Esa sensación de estar en un sitio donde el personal está siempre atento a cada detalle es simplemente invaluable. ¡5 estrellas! Siempre que hacemos un viaje al Puerto, es casi una tradición parar a comer o cenar allí. ¿Y la comida? ¡Vaya nivel! Cada plato que probamos tenía un toque especial, y la calidad de los ingredientes se nota al instante. No hay nada como un buen paparajote con helado de café de puchero para cerrar la experiencia. ¡De verdad, te lo digo, si vas, no te lo pierdas!

Te acuerdas del camarero que nos atendió, ¿no? Un chico de 10, que nos ayudó a elegir qué comer porque estábamos perdidos. Nos explicó con tanto cariño cada plato, cómo estaban hechos y hasta nos recomendó un buen vino a juego. Había tanta variedad que era difícil decidir, pero todo lo que probamos fue un disfrute total. Y lo mejor de todo, al final, la cuenta fue más baja de lo que esperábamos, ¡la relación calidad-precio es insuperable!

Y no me quiero olvidar de los entrantes. ¡La variedad de tapas es impresionante! Desde los quesos explosivos hasta las croquetas con alioli, todo estaba riquísimo y perfectamente presentado. El arroz a banda estaba en su punto justo, y para rematar, las trufas de chocolate blanco le daban ese toque dulce a la noche. Aunque, bueno, un poco menos de nata montada para mi gusto, pero ¡no me quejo!

Por cierto, si te preocupa si hay opciones veganas, la verdad es que no tengo claro al 100%, ya que no pregunté específicamente esa vez. Sin embargo, el ambiente y la atención de “La Perra Chica” hacen que brinden un servicio adaptado a las necesidades de sus clientes. No es raro escuchar que muchos restaurantes de la zona están comenzando a incluir opciones para todos. Así que lo mejor es preguntar al personal cuando vayas, ¡te aseguro que estarán encantados de ayudarte! En cualquier caso, la experiencia, la comida y las vistas al mar son razones más que suficientes para volver. ¡Así que a planear la próxima visita!

Restaurante Tapería La Perra Chica

Es necesario hacer reserva para visitar La Perra Chica

Y si hablamos de la ubicación, ¡madre mía! Está en pleno paseo marítimo del Puerto de Mazarrón, lo que significa que puedes disfrutar de unas vistas fenomenales mientras te zampas algo rico. La terraza es amplísima y perfecta para una cena al aire libre. Imagínate, la brisa del mar, la gente paseando... ¡el ambiente es increíble! Y lo mejor de todo es que la comida está muy bien presentada. Me encanta cuando los platos llegan a la mesa y te hacen pensar: '¡Wow, qué apetitoso!'

Ahora, hablando de la comida, no puedes dejar de probar el tartar de atún rojo. Es un plato que realmente brilla en la carta y que siempre recomiendan. Por supuesto, hay un par de detalles que podrían mejorar; he oído que las raciones son algo escasas, así que, si tienes mucha hambre, quizás quieras pedir un par de platos más. Pero la calidad sigue siendo un punto fuerte. Lo que me encanta es que lo saben presentar con un toque original. Aunque ya no se habla tanto del queso pika pika, que antes era un must, aún hay muchas opciones para disfrutar.

Y no podemos olvidar el servicio. Siempre he encontrado a los camareros muy atentos y profesionales. Ellos están ahí para asegurarse de que no falte de nada, lo que hace que la experiencia sea aún más agradable. Sin embargo, ten cuidado si decides pedir croquetas, ya que en una ocasión me pasó que pedí dos, y me trajeron tres, pero luego se llevaron una sin avisar. ¡Detalles que no se deberían quedar así!

La pregunta del millón: ¿Es necesario hacer reserva para visitar La Perra Chica? Bueno, la verdad es que depende del día. En general, suele haber bastante movimiento, especialmente en las noches de fin de semana, así que si quieres asegurarte un buen sitio en la terraza, sería sensato llamar con anticipación. Pero si vas en un día entre semana, probablemente no tendrás problemas para encontrar mesa. ¡No dudes en pasarte! Te aseguro que vale la pena.

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Cuál es el número de contacto para hacer una reserva en La Perra Chica

Tienes que probar la Tapería La Perra Chica en el P.º Marítimo Don Francisco Martínez Muñoz, 20. Aunque no es el único lugar en la zona, tiene una calidad bastante buena, y eso siempre se nota. La comida que sirven es buena, y destacaría de forma especial la ensalada de queso de cabra, que estaba riquísima. También pedimos paella mixta, que si bien estaba un poco sosa, las cantidades eran generosas; éramos cuatro y fácil que sobró, ¡no podíamos más! Vamos, que a mí me gustaría volver a dar una vuelta por ahí.

La primera vez que fuimos a comer tapeo fue una sorpresa agradable. Asegúrate de hacer la reserva con un día de antelación, porque cuando fuimos, tuvimos que quedarnos dentro porque la terraza estaba llena. Te puedo decir que el servicio fue muy atento desde que llegamos. Pedimos varias cosas, como croquetas de bacalao y pollo asado, ¡buenísimas! También disfrutamos de unos caballitos con mahonesa de puerro que mejoraban el sabor. Las patatas bravas estaban suaves y no tan picantes como en otros sitios, lo que a mí me gusta más. Todo esto, con una buena botella de agua y una Coca-Cola, nos salió por unos 35€. Por esa calidad y atención, ¡está genial!

Ah, y no olvides que allí el servicio es de 10, especialmente el de Mario, que fue super amable con nosotros. La experiencia, la verdad, fue excepcional. Comimos con vistas al mar, así que no podríamos pedir más. Si te gusta el marisco, las zamburiñas son de otro mundo, y lo de terminar con un postre como las trufas negras con nata es un verdadero pecado. Todo está muy bien equilibrado en cuanto a precio y calidad.

Por si quieres hacer una reserva, el número de contacto de La Perra Chica es 968 16 48 84. ¡No te olvides de llamar! Te aseguro que no te arrepentirás de la comida que allí vas a tener.

Restaurante Tapería La Perra Chica

Cómo es el ambiente en La Perra Chica

Y hablando de la experiencia en La Perra Chica, no puedo dejar de mencionar lo buena que es la comida. Las tapas son espectaculares, y eso que pedimos de todo un poco. Nos decidimos por tortitas de camarón y unos caballitos que venían con una salsa para chuparse los dedos. Las gambas al anillo estaban de lujo y la ensalada de tomate y bonito tiene una calidad que, sinceramente, es difícil de encontrar. Y si buscas algo más contundente, ¡las lubinas son una delicia! Todo esto por unos 30-40 € por persona y vale mucho la pena. Eso sí, ¡no olvides reservar con anticipación! A nosotros nos costó un poco encontrar hueco, así que mejor prevenir.

Ahora, al tema del servicio, que es otro punto fuerte del lugar. La buena onda de los camareros realmente hace la diferencia. Mario, uno de los chicos que nos atendió, se nota que es un profesional de primera. Siempre con una sonrisa y muy atento a que nunca faltara nada en la mesa. Cambiaban los platos y cubiertos cada vez que era necesario, lo que le da un toque de elegancia y cuidado a la cena. Además, no sé si lo notaste, pero la coordinación entre el equipo es increíble. Todo llega a tiempo y en orden, lo que hace que la experiencia sea aún más agradable.

Ahora bien, el ambiente en La Perra Chica es todo un placer. Imagina disfrutar de esas vistas al mar mientras degusta un buen plato. Las instalaciones están supercuidadas y eso también dice mucho del lugar. La combinación de buen servicio, buena comida y un entorno tan bonito realmente crea una atmósfera que invita a quedarte un rato más. Y aunque la cuenta puede sorprender un poco si no estás preparado, al final, yo pienso que si sales satisfecho, el precio tiene menos importancia, ¿no crees? Sin duda, es un sitio al que quiero volver y seguir descubriendo más delicias del menú.

Restaurante Tapería La Perra Chica

Qué tipo de experiencias gastronómicas se pueden esperar en La Perra Chica

Y bueno, ¡continuemos con la experiencia en La Perra Chica! La verdad es que fue un poco desastroso en nuestra primera visita. Nos sentamos con mucha ilusión y pedimos un menú de 36€ para 17 personas, pero lo que llegó a la mesa fue bastante decepcionante. Tres platos de lomos de lubina que no hacían ni un lomo completo y un puñado de tirillas de carne diminutas. ¡Vaya manera de dejarte con hambre! El camarero, pobre, parecía tan avergonzado como nosotros. No es que nos dieran mal de comer, ¡es que no nos dieron de comer! Así que, si buscas salir bien comido, tal vez mejor que busques otro sitio.

Pero luego, la vida nos ofreció una segunda oportunidad en otro momento, y decidimos probar suerte nuevamente. Esta vez, el ambiente y el servicio cambiaron totalmente la experiencia. Enrique, nuestro camarero, fue un encanto total. Nos recomendó el tartar de atún rojo y las croquetas de sepia en su tinta, y sinceramente, ¡se lucieron! Todo estaba delicioso y el precio por persona estaba entre 10-20 €. Así que si visitas La Perra Chica, asegúrate de pedirle a Enrique, que es un verdadero crack.

El ambiente también es clave. Si te sientas en la terraza, no solo te deleitarás con el sabor de la comida, sino que disfrutarás de unas vistas estupendas del puerto. Las jarras de tinto y las cervezas pueden estar un poco más caras de lo que esperas, pero con el sol y la brisa del mar, ¡pasa volando! La comida es excelente en general; definitivamente puedes notar que hay quienes saben lo que hacen en la cocina y el trato hace que todo sea aún mejor.

Entonces, ¿qué tipo de experiencias gastronómicas se pueden esperar en La Perra Chica? Bueno, tendrás desde una rica cena a base de tapas frescas y abundantes como el tataki de atún rojo y ese famoso paparajote con helado de café. La amabilidad del personal puede hacer que te olvides de cualquier pequeño contratiempo que alguna vez hayas tenido. Puede que no sea infalible, pero si tienes la suerte de dar con la mejor combinación de buen servicio, buena comida y unas vistas espectaculares, seguro que saldrás con ganas de repetir. ¡Así que no lo dudes y anímate a probarlo!

Restaurante Tapería La Perra Chica

La Perra Chica ofrece platos sin gluten

Así que, ya que estamos en el tema de lugares que valen la pena en la zona, no puedo dejar de hablar de La Perra Chica, ese restaurante que se asoma al P.º Marítimo Don Francisco Martínez Muñoz, 20. La vibra que tiene es simplemente genial. Imagínate disfrutar de unos tapeos al aire libre, viendo el mar y disfrutando de un buen clima. La decoración, con esas paredes llenas de color y un ambiente tan acogedor, te hace sentir como en casa desde el primer momento. Y ni hablemos del servicio; son super amables y siempre están dispuestos a recomendarte lo mejor del menú. Es el tipo de lugar donde te sientes parte de la familia.

La carta está llena de opciones que te harán salivar, desde las clásicas bravas hasta unas croquetas caseras que son la bomba. Pero, ¿sabes qué es lo que realmente me encanta? Sus raciones generosas. Te aseguro que con un par de platos a compartir, quedas más que satisfecho. Además, tienen un par de opciones que saben a gloria, como la ensalada de pulpo que no te puedes perder. ¡Es una delicia que te transporta directamente al mar!

Ah, y si tienes un par de amigos que son un poco más “saludables” en sus preferencias, no te preocupes. También tienen una buena selección de platos vegetarianos que hacen felices a todos. De hecho, el humus que sirven aquí es espectacular; es cremoso y perfecto para mojar con pan de pita.

Y ahora, para los que se preocupan por el gluten, la buena noticia es que La Perra Chica también ofrece opciones sin gluten. Así que si tienes algún amigo o familiar que necesita evitarlo, no tendrás problemas para que disfruten de una buena comida. Ellos son bastante atentos y pueden ayudarte a elegir esos platos que son aptos. Así que, ¡toma nota! La próxima salida con los amigos ya tiene destino.

Restaurante Tapería La Perra Chica

Fotografías Restaurante Tapería La Perra Chica

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