¡Hola, foodie! Si andas por Calle Mayor, 41 en Cartagena, no puedes dejar de visitar La Cartela. Este encantador restaurante está ubicado en pleno centro histórico, lo que lo convierte en el lugar ideal para reponer energías después de un día de turismo. Además, tienen una terraza estupenda para disfrutar del buen clima, y su ambiente acogedor es perfecto tanto para un tapeo rápido como para una cita romántica.
En La Cartela, ¡la comida es la estrella! Desde deliciosas tapas clásicas hasta paellas únicas, cada plato está preparado con ingredientes frescos y un toque de cariño, así que te aseguro que tu paladar te lo agradecerá. Te recomiendo que reserves con antelación, especialmente si vas en grupo, ya que es un lugar popular entre locales y visitantes. Y si te interesa, ¡puedes llamar al 968 20 27 23 o escribirles a info@grupocasatomas.es!
Horarios La Cartela
| Día | Hora |
|---|---|
| lunes | 9:30–24:00 |
| martes | 9:30–24:00 |
| miércoles | 9:30–24:00 |
| jueves | 9:30–24:00 |
| viernes | 9:30–24:00 |
| sábado | 11:00–1:00 |
| domingo | 11:00–17:00 |
El horario podría cambiar.
Mapa Ubicación La Cartela
Dónde está ubicado La Cartela
¡Hola, grupo! Si alguna vez están buscando un lugar chido para cenar en Cartagena, La Cartela es la respuesta a sus oraciones culposas. Está en C. Mayor, 41, 30201 Cartagena, Murcia, y déjenme decirles que es un sitio al que hay que ir. Pasamos por ahí una noche y no podíamos haber elegido mejor: la comida típica es deliciosa y está muy bien presentada. Pedimos de todo, desde michirones (que estaban espectaculares) hasta pulpo a la cartagenera que estaba súper tierno, y ni hablar del bocadillo de calamares, ¡todo estaba exquisito! Y créanme, las porciones son generosas. Al final, entre tres personas y con un par de aguas grandes, nos costó 55,90€. ¡Una ganga!
A pesar de que el servicio fue un poco lento al principio, la amabilidad de los camareros nos hizo olvidar cualquier mal rato. La terraza está en plena calle Mayor, iluminada con esas luces tenues que crean un ambiente simplemente perfecto para una cena romántica o una salida con amigos. Uilker y Marta, los camareros que nos atendieron, merecen un aplauso por ser tan atentos y simpáticos. La verdad es que nos sentimos muy cómodos ahí, y es un lugar que realmente lo vale, así que es recomendable hacer reserva para asegurarte una mesa.
Como dato extra, si piensan ir, tengan en cuenta que aparcar puede ser un pequeño desafío porque no hay mucha opción cercana, así que mejor prepárense para un pequeño paseo. Pero les prometo que vale la pena. En fin, La Cartela se ha ganado mis cinco estrellas, y estoy seguro de que a ustedes también les encantará. Si buscan un buen sitio en el centro de Cartagena, ¡nunca subestimen a La Cartela!
Es necesario hacer una reserva en La Cartela
Y mira, te tengo que contar sobre La Cartela, ese sitio que encontramos en C. Mayor, 41, 30201 Cartagena, Murcia. Vinimos desde Alicante y, sinceramente, fue un total acierto. La recomendación de mi amiga fue clave, y la verdad es que, desde que cruzamos la puerta, todo fue sobre ruedas. La comida estaba deliciosa y lo mejor es que no es como en la mayoría de los sitios donde te sirven lo de siempre, como esas patatas fritas aburridas. ¡No! Aquí pedimos una ensalada que acompañaba la costilla que estaba para chuparse los dedos, y la marinera… No puedo dejar de hablar de ella, sencillamente espectacular. Y ni mencionar a los camareros, José y Lolo (Manuel), que hicieron que todo fuera aún mejor. Les voy a dar un 10 de 10, ¡son unos cracks!
Hablando de la comida, qué maravilla. Nosotros éramos dos ilicitanos y nos lanzamos a probar un arroz con pluma y verduras que nos encantó. El sabor era espectacular, de esos platos que se te quedan grabados en la memoria. La variedad es asombrosa, así que si tienes antojo de croquetas de jamón, setas o bacalao, ¡no te las puedes perder! Por cierto, el precio se movió entre 20-30 € por persona, que está más que bien para lo que ofrecen.
Lo mejor del sitio es que, aunque a veces esté lleno, el ambiente es acogedor y el servicio es rapidísimo. Recuerdo un día en que llegamos buscando un buen sitio para comer, y pensé: "¿Por qué no aquí, si lo tenía en la lista?" Y acerté. Pedimos croquetas de bacalao y de setas con trufa, tartar de salmón y mango, y después nos deleitamos con unos huevos rotos con jamón ibérico y trufa. Para colmo, de postre una tarta de manzana con helado de arroz con leche. Todo buenísimo, de verdad.
En cuanto a la pregunta estrella, ¿es necesario hacer reserva en La Cartela? Bueno, depende un poco de la época y del día. Hay momentos en que el lugar se llena, y como vi que algunos de los que venían antes tuvieron que irse por no tener mesa, te diría que asegurarte con una reserva es una buena idea si quieres disfrutar de la experiencia sin contratiempos. Pero, si te lanzas a la aventura, segura que alguna mesa podrás encontrar. ¡Mil gracias a todo el equipo de La Cartela! La próxima vez que vuelva a Cartagena, ¡no dudo en reservar y volver!
Cuál es el ambiente del restaurante La Cartela
Así que, si estás buscando un sitio para picar algo rico en C. Mayor, 41, 30201 Cartagena, definitivamente La Cartela se presenta como una opción muy interesante. Aunque algunos opinan que tiene un poco menos de variedad para lo que ofrecen, no se puede negar que, cuando te sientas a tapear, todo compensa bastante. Eso sí, ten en mente que puede resultar un pelín caro. Recomiendo reservar si quieres comer, porque, por experiencia, muchas veces está lleno. El pulpo estuvo bastante agrio para algunos, por la cantidad de limón y vinagre que le ponen, pero mira, cada uno tiene sus gustos, ¿no? De cualquier manera, la comida está muy bien, aunque tuvimos que hacer un poco de tiempo esperando la cuenta.
La otra noche decidimos cenar allí también, porque ya habíamos pasado mil veces mirando menús en varios restaurantes de la zona. ¡Y qué acierto! Las patatas bravas eran una delicia; esas sí que no se pueden dejar pasar. Al preguntar por sepia, nos dijeron que no había, pero nos ofrecieron calamar a la plancha como alternativa por el tema del gluten. El pulpo que nos sirvieron no estaba en su punto, pero tampoco estuvo mal. De postre elegimos torrija y, aunque estaba rica, un poco excesivamente dulce para mi gusto, y el café... bueno, del montón, pero nada que no se pueda olvidar.
Si hablamos del ambiente, La Cartela tiene una vibra que realmente engancha. La decoración está cuidada hasta el último detalle, lo que hace que el lugar se sienta acogedor y no excesivamente ruidoso. Perfecto para disfrutar de una comida relajada. Ah, y un detalle que hay que destacar es que tienen un cambiador para bebés en los baños. Eso es súper útil si vas en familia. Para los que disfrutan de un buen servicio, el camarero que nos atendió era una auténtica joya, con una educación que se agradece. Vamos, un sitio ideal para volver y recomendar a cualquier grupo de amigos. Sin duda, La Cartela se lleva su estrellita.
Qué tipo de cocina ofrece La Cartela
La verdad es que no puedo dejar de pensar en La Cartela y lo bien que la pasamos allí. Desde que llegamos, la atención fue espectacular, especialmente gracias a José, que siempre estuvo atento a todo lo que necesitábamos. Se notaba que le gusta su trabajo, porque se ocupó hasta de los pequeños detalles. Recuerdo que hubo un pequeño lío con el orden de los platos, ¡pero lo solucionó rapidísimo! Nos ofreció disculpas y esa amabilidad hizo que nos sintiéramos muy a gusto. Cinco estrellas para el servicio, sin duda.
Y la comida... ¡uf, qué delicia! La verdad es que todo estaba riquísimo, aunque la hamburguesa de pollo no nos dejó tan impresionados como esperábamos. Para el precio que tiene, pensábamos que sería algo más espectacular. Pero no pasa nada, porque nos dimos cuenta de que tienen un menú del día por solo 16 euros que pinta increíble. La próxima vez, esa será nuestra elección, ¡hay que aprovechar lo bueno!
Ah, y no puedo dejar de mencionar el gesto de la casa con el chupito que nos invitaron al final de la cena, fue un detalle que nos encantó. Así como el ambiente del lugar; aunque se recomienda hacer reserva, cuando llegamos había muchas mesas libres, y eso nos dio una sensación de tranquilidad genial. De verdad, todo estaba de diez: ambiente, atención... ¡fue una gran experiencia! Y volviendo a lo de la comida, La Cartela ofrece una fantástica variedad de platos, desde patatas bravas hasta delicias como la leche frita con helado de turrón. Si te gustan los sabores frescos y un ambiente acogedor, este es el sitio ideal. ¡Definitivamente volveremos!
Se pueden encontrar tapas clásicas en La Cartela
Y bueno, si hablamos de La Cartela, no puedo evitar comentar lo mucho que me ha encantado. Si te encuentras paseando por el centro de Cartagena, es un sitio que no te puedes perder. Primero, la ubicación es inmejorable. Justo en la C. Mayor, 41, es perfecto para hacer una parada después de visitar algunas de las joyas históricas de la ciudad. La calidad de la comida es increíble, un 5 estrellas en comida y, para ser justos, un 5 en servicio también. Eso ya dice mucho, ¿no crees?
Hemos probado de todo, desde el cachopo jugoso hasta las croquetas irresistibles. Y si eres de los que ama compartir platos, aquí hay suficiente variedad. ¿Y qué tal esos huevos rotos? ¡Son un must, a pesar de que la porción no sea gigante, están para chuparse los dedos! El precio, en torno a los 10-20 € por persona, es realmente accesible, así que es un planazo si buscas disfrutar sin arruinarte. Si quieres algo un poco más completo, también tienen un menú del día que nos dejó maravillados.
La atención de los camareros es otro punto que vale la pena mencionar. No sé tú, pero detesto cuando los camareros están más pendientes de su móvil que de las mesas. Bueno, en La Cartela, te hacen sentir como en casa, siempre atentos y amables. Eso sí, he escuchado que en ocasiones el servicio puede ser un poco lento, así que mejor ir con paciencia si las cosas se ponen despacito. Pero en general, ¡la experiencia suele ser muy buena!
Y claro, no puede faltar el tema de las tapas clásicas. Te alegrará saber que sí, puedes encontrar un montón de opciones riquísimas, perfectas para esas ganas de picar algo. Me encanta que tienen marineras de calidad, y como recomendación personal, no te vayas sin probar el tartar de atún rojo. En resumen, si buscas un lugar con buena comida y un ambiente agradable, ¡La Cartela es tu sitio!
La Cartela tiene opciones para comer al aire libre
Y hablando de La Cartela, tenía tantas ganas de comer allí que lo llevaba esperando un buen tiempo. Me habían contado maravillas de este lugar, así que no podía dejar pasar la oportunidad. Pero, como todo buen plan, tuvimos un pequeño contratiempo. Decidimos sobre la marcha que queríamos ir, y aunque no hicimos la reserva online, la camarera se ofreció a gestionar una una hora antes. ¡Perfecto, hasta ahí todo bien! Sin embargo, nuestra sorpresa fue monumental cuando nos asignaron una mesa con dos taburetes en la zona de la barra. Imagínate la incomodidad: mi pareja, que mide algo más de 1.90 m, ¡se quedó con las piernas adormecidas! Si nos hubieran comentado que nuestra mesa era en la barra, definitivamente nos habríamos ido a buscar algo más cómodo. La comida y el servicio fueron excelentes, pero el ambiente se arruinó un poco por esa falta de información.
Aunque en nuestra primera experiencia no todo salió perfecto, decidimos darle otra oportunidad. Esta vez, ¡todo fue mucho mejor! A pesar de un pequeño susto con la reserva que parecía no estar, al final nos dieron la mesa que queríamos y con unas vistas exclusivas. El aperitivo al llegar fue un detalle agradable, y el lugar tenía ese aire acogedor que te hace sentir como en casa, con su mezcla de casa antigua modernista y decoraciones que cuentan historias de Cartagena. Las croquetas de boletus eran un must y, aunque la carne se pasó un pelín de punto, la carta de vinos y los postres caseros compensaron. Lo mejor fue el servicio, siempre presente pero sin resultar pesado.
Y ya para cerrar con broche de oro, si te preguntas si La Cartela tiene opciones para comer al aire libre, la respuesta es que sí. Al hacer la reserva online puedes seleccionar entre comedor o terraza. Así que, si eres de los que disfruta de una buena comida bajo el sol, ¡eso sería lo ideal! Aunque la experiencia en interior puede ser acogedora, definitivamente lo mejor es estar al aire libre disfrutando del ambiente de Cartagena. Así que, si vuelves, asegúrate de pedir mesa en la terraza; ¡esa es la clave para disfrutar plenamente!
Cuáles son los platos recomendados en La Cartela
Tenéis que probar La Cartela si no lo habéis hecho ya, ¡es un lugar espectacular! Celebré mi 40 cumpleaños allí y fue absolutamente genial. Todo estuvo súper bien organizado, y la comida estaba deliciosa. Los detallistas son un 10; cuidaron cada aspecto y la verdad, todo el mundo quedó encantado. Desde entonces, se ha convertido en uno de mis restaurantes favoritos en Cartagena. Si queréis una experiencia gastronómica memorable, este es el sitio.
La carta es impresionante, aunque no es gigantesca, lo cual se agradece un montón. Es muy variada, perfecta para todos los gustos. Nosotros pedimos unas tapas marineras que estaban de otro mundo, con la anchoa cortada en partes para disfrutar en cada bocado. Además, esa alcachofa carbonara con setas y foie es ¡imperdible! Ese plato nos hizo sentir como si estábamos en un festín. Otro de los puntos a favor es el trato del servicio, que es siempre extraordinario y amable. Te hacen sentir como en casa y eso suma mucho a la experiencia.
Ah, y aunque puede que el servicio sea un pelín más lento en horas puntas, la atención lo compensa todo. Recuerdo que una vez nos invitaron a unas bebidas porque notaron que estábamos esperando un poco más de lo normal. Eso habla muy bien de su profesionalismo y ganas de que disfrutes de la comida y el ambiente. Hacer una reserva puede ser clave si queréis ir un fin de semana, solo para evitar esperas y disfrutar más del momento.
Para los que aún se preguntan qué platos son los recomendados en La Cartela: sin duda, no os podéis perder las alcachofas carbonara ni el brioche de birria mexicana (aunque cuidado con la salsa chipotle, ¡que pica!). Si os gusta el arroz, el arroz de secreto les pasó la criba a más de uno, así que esa opción también está garantizada. En resumen, todo suena delicioso y con un precio que oscila entre 20-40€ por persona, lo que es muy razonable para la calidad que ofrecen. ¡Tendréis ganas de volver, os lo prometo!
Es La Cartela apto para citas románticas
Y si hablas de La Cartela, de verdad que no te vas a arrepentir. Es de esos lugares en Cartagena donde la comida y el buen ambiente van de la mano. He estado tres veces, y no tengo ningún problema en decir que sin duda recomiendo el sitio. Desde que llegas, el personal es super profesional y te trata con cercanía. Jose, en particular, es un fenómeno; su atención es inmejorable, siempre sabe qué aconsejarte sobre los platos y te ayuda a elegir las cantidades justas, así que no hay riesgo de quedarte con hambre.
Hablemos de la comida, que es lo más importante, ¿no? Te digo que he probado las croquetas de ibérico y las de setas, y son una auténtica delicia; es como un abrazo en cada bocado. No te olvides de pedir la marinera con atún; está muy buena. Y lo de las almejas con piñones y ajos tiernos… ¡madre mía! De chuparse los dedos, en serio. Siempre que he ido, hemos salido con la barriga llena y sonriendo, porque todo lo que probamos estaba riquísimo. El ambiente también es genial, con una zona de mesas altas y una parte de arriba más tranquila, ideal para disfrutar de una buena charla. Pero si quieres asegurarte un hueco, mejor reservar.
En cuanto al precio, es de esos sitios que se ajustan muy bien al bolsillo: por unos 20-30€ por persona, puedes tener una cena rica y abundante. Y la atención, mejor que en cualquier sitio, es algo que siempre se aprecia. La verdad es que, aunque a veces estaba lleno y con un ambientazo, los tiempos de servicio son bastante buenos, incluso en las horas punta.
Ahora, si te estás preguntando si La Cartela es apto para citas románticas, la respuesta es sí. El entorno es agradable y tiene esa mezcla perfecta de intimidad y buen rollo. Si decides sentarte en la parte de arriba, estarás muy cómodo y podrás hablar sin que te molesten. Así que, ya sabes, si tienes una cita en mente, este sitio puede ser un gran acierto. La comida exquisita, un servicio de 10, y un ambiente que invita a relajarse y disfrutar. ¡No te lo pierdas!
Qué horario tiene La Cartela
Si ya has hecho una parada en La Cartela, te cuento que hay opiniones de todo tipo. Por un lado, las críticas sobre el servicio son un poco... cómo decirlo, decepcionantes. Bueno, uno de mis amigos fue hace poco y tuvieron que esperar bastantes minutos para que les sacaran los platos. Resulta que pedían algo de croquetas para ir picando mientras cenaban, pero las trajeron ¡justo cuando ya estaban terminando! Imagínate, un plato frío y esperando a que se sincronizaran los tiempos. Al final, la comida estaba pasable, pero el servicio dejó mucho que desear. Así que a lo mejor no es el mejor lugar si buscas una cena fluida.
Sin embargo, no todo son críticas negativas. Otros han tenido experiencias bastante agradables. Un grupo que fue recientemente quedó encantado con la atención al cliente. Al parecer, el personal es súper amable y eficiente. Sobre todo, Lorenzo, que parece ser la estrella del lugar. Se dice que él te puede ayudar a elegir entre una carta de vinos muy interesante, lo que siempre suma a la experiencia. Además, el ambiente del restaurante se siente acogedor y perfecto para disfrutar en familia, ¡especialmente si llevas niños!
Y hablando de niños, a algunos les ha ido genial porque incluso han podido comer sin problemas a pesar de las alergias. A veces los camareros son conocidos por hacer un esfuerzo extra y asegurarse que todo uno pida sea seguro. Eso es un gran detalle cuando se trata de salir a cenar, ¿verdad?
En cuanto al horario, si quieres hacer una visita a La Cartela, ten en cuenta que, aunque no tengo el horario exacto, muchos restaurantes en esa zona suelen abrir para cenas alrededor de las 19:00 hasta las 23:00. Así que lo mejor es llamar antes y asegurarte, porque ya sabes cómo es esto a veces, es mejor prevenir que lamentar, ¿no?