¡Chicos! Si no han visitado Las Viandas en la Calle Pascual, 2 de Murcia, se están perdiendo un verdadero tesoro gastronómico. Este bar restaurante lleva desde 1993 conquistando paladares con su deliciosa cocina mediterránea y española. Ofrecen una variedad de opciones para cualquier momento del día: desde un suculento desayuno hasta cenas memorables. Y, si están en modo relax, no olviden que tienen un bar completo y un servicio de mesa para disfrutar de una buena copa mientras saborean esas tapas murcianas que son pura maravilla.
Lo mejor de todo es que tienen la comodidad de hacer reservas, así que no se preocupen por el tema de la capacidad; siempre están listos para recibirlos. Si algún día les apetece un buen plato de arroz o una paella dulce que está de muerte, ¡este es el lugar! Y para los que prefieren disfrutar en casa, cuentan con opción de take away. No se olviden de marcar el teléfono 868 07 63 08 para hacer su pedido. ¡No se lo pierdan!
Horarios Las Viandas
| Día | Hora |
|---|---|
| lunes | 7:00–23:30 |
| martes | 7:00–23:30 |
| miércoles | 7:00–23:30 |
| jueves | 7:00–23:30 |
| viernes | 7:00–24:00 |
| sábado | 9:30–24:00 |
| domingo | 11:00–23:30 |
El horario podría cambiar.
Mapa Ubicación Las Viandas
Dónde se ubica el restaurante Las Viandas
¡Hola, grupo! Hoy quiero hablarles de un lugar que descubrí en Murcia y que me dejó con una sensación agridulce: Las Viandas, un bar restaurante que está en C. Pascual, 2, 30004 Murcia. La verdad es que, si estás buscando un sitio sin muchas pretensiones para comer un día, este lugar puede estar bien. Aunque no es la octava maravilla, tiene su encanto. Para que se hagan una idea, la comida es de calidad intermedia y es un buen sitio para disfrutar de una comida rápida sin complicaciones.
Uno de los platos que me atrevería a recomendar son las croquetas. ¡Son una delicia! Tienen una textura cremosa que se deshace en la boca. Pero ojo, los montaditos no están a la altura: traen poca cantidad y personalmente no creo que merezcan la pena. Y aunque el ambiente está bien y el lugar es cómodo, los camareros parecen un poco despistados, como si estuvieran en su propio mundo. El servicio lo calificaría como un 3 sobre 5, pero no se preocupen, simplemente hay que tener un poco de paciencia.
Ahora, si quieres una cena más satisfactoria, la última vez que fui fue un jueves por la noche y el servicio fue bastante rápido y atento. Pedimos 2 croquetas de jamón, 2 caballitos con alioli verde, media ración de carrillera crujiente y un par de montaditos de jamón con roquefort y tomate. ¡Y terminamos con un delicioso pan de Calatrava! Todo esto por unos 33€ para dos personas, así que no se puede quejar uno de la relación calidad-precio. Eso sí, el ambiente estaba tranquilo y el aire acondicionado hacía su trabajo, lo que siempre es un plus.
Si están buscando un sitio bien ubicado en el centro de Murcia y que tenga mucha variedad de tapas (aunque el servicio no sea de los más rápidos), Las Viandas es una opción que vale la pena considerar. Recuerden que el acceso para sillas de ruedas está habilitado, pero las instalaciones no son perfectas: el baño es pequeño y hay escaleras. Así que, ¿por qué no se animan a darles una oportunidad en su próxima salida? ¡Seguro que lo disfrutáis!
Qué tipo de cocina ofrece Las Viandas
Y ya te digo, Las Viandas fue un increíble descubrimiento. La persona que nos alquiló el apartamento nos lo recomendó, y ¡vaya acierto! El ambiente es todo lo que quieres, con dos comedores fresquitos y una terracita que te invita a quedarte a comer con tranquilidad. El personal es simplemente encantador, todos súper amables y atentos, lo que hace que te sientas como en casa. Además, si te gusta probar de todo, aquí no te defraudarán.
La comida fue un festival de sabores, todo lo que pedimos estaba de diez, excepto el pulpo, que estuvo un poco seco. Pero no te preocupes, eso no empañó el resto. La ensalada murciana es muy fresca y deliciosa, perfecta para comenzar. Y no te olvides de la tapa marinera de ensaladilla, que es ideal para compartir. Los buñuelos de bacalao son otra locura; el sabor del bacalao se nota de verdad. Luego, las chuletas al romero y las carnes a la brasa estaban jugosas y llenas de sabor. Y ni hablar del paparajote, ese postre de hoja de limón frita... ¡espectacular!
Ah, y aunque a veces hay gente que comenta sobre el servicio, en nuestra experiencia el trato fue genial. Ya sabes cómo es esto, siempre hay algún error, pero lo importante es cómo te lo solucionan, y aquí parecen estar dispuestos a mejorar. Así que no te asustes si ves que está lleno, ¡merece la pena!
En resumen, Las Viandas ofrece una cocina que mezcla la tradición murciana con toques originales. Desde entrantes como el zarangollo y las marineras hasta carnes a la brasa, todo con un ambiente acogedor y un personal que te hace sentir como parte de su familia. Si buscas una experiencia gastronómica que te deje buen sabor de boca, ¡ya sabes a dónde ir!
Desde qué año está en funcionamiento Las Viandas
Y bueno, para seguir con el tema de Las Viandas, hay que decir que su fama es bastante variada. Hay quienes les encanta, y otros, bueno, no tienen muchas palabras amables que decir. Si te topas con un grupo que ha pasado por allí, seguramente escucharás historias de horas de espera para que te sirvan cada plato y, a veces, tener que salir con las manos vacías porque no queda lo que pediste. No es para menos que algunos lo clasifiquen como de los peores sitios en mucho tiempo. ¡Imagínate! Una hora esperando y al final te dicen que no tienen lo que querías. Y para colmo, el ambiente puede estar calentito dentro del comedor, algo que no ayuda si estás buscando una cena agradable.
Pero no todo es negativo, porque también hay quienes han tenido buenas experiencias. Por ejemplo, los que van a disfrutar de un par de cervezas y unas tapas bien recomendadas. Las mini hamburguesas de Angus con patatas son una delicia, además de las croquetas de pato Pekín que suelen dejar a todo el mundo aplaudiendo. Así que si decides darles otra oportunidad, asegúrate de dejar espacio para un pedazo de esa tarta de queso al horno que, según los que la han probado, es increíble. ¿Quién puede resistirse a un buen postre después de una cena?
Un par de amigos también me contaron que, mientras paseaban por el centro, se encontraron con un ambiente bastante chido en Las Viandas. Empezaron la noche con un caballito negro acompañado de alioli verde, una manera original de disfrutar. Luego se fueron a un revuelto de letón con espárragos trigueros, aunque no todo fue perfecto porque no lograron saborear bien el letón. Pero al menos terminaron la cena con unas costillas de cordero segureño a la brasa que les encantaron, así que parece que hay esperanza. Y un final dulce con pan de Calatrava nunca está de más, ¿verdad?
Definitivamente, la atención del personal puede hacer la diferencia. Algunos dicen que las camareras son muy amables y eso ya mejora un montón la experiencia. Claro, las esperas pueden ser largas, pero si el producto es bueno y las raciones generosas, quizás valga la pena. Aunque, entre nosotros, la paciencia tiene un límite. Por cierto, si alguno se lo pregunta, Las Viandas lleva en funcionamiento desde 1999, así que ha tenido tiempo para pulirse en algunas áreas y mejorar otros detalles. ¡Ya les contaré si algún día me animo a darles otra oportunidad!
Qué opciones de comida están disponibles durante el día en Las Viandas
Y hablando de nuestra experiencia, ¡no puedo dejar de mencionar lo riquísimo que estaba todo! Optamos por pedir una variedad de platos y vaya, cada bocado fue una delicia. El arroz A Banda, que es un clásico, se llevó las palmas, sin olvidar el zarangollo y las migas murcianas que nos dejaron a todos pidiendo más. Si te gusta el picoteo, el crujiente de carrillera es un must, y para cerrar el festín, la tarta de moka se convirtió en el centro de atención de los postres. Un verdadero acierto, eso sin lugar a dudas.
Y, ¿qué me decís del servicio? El camarero, Gary, se ganó nuestro corazón. Simpático, educado y súper atento, nos recomendó varias cosas y todas fueron un acierto. No es fácil encontrar a alguien que se preocupe tanto por el bienestar de sus clientes. La experiencia fue redonda, gracias a su dedicación. En nuestro grupo, los niños también se lo pasaron en grande, y eso ya es decir mucho.
El ambiente es muy agradable, aunque admito que las sillas tal vez no sean las más cómodas del mundo. Pero con una comida así de buena, eso se perdona. El lugar está en el centro de Murcia, cerca de la Gran Vía, y siempre hay vida, lo que le da un toque especial. Si decides ir, ten en cuenta que puedes encontrarte con un servicio algo lento si hay mucha gente, así que ¡mejor llama para reservar!
Ahora, si estás preguntando qué opciones de comida están disponibles durante el día en Las Viandas, déjame contarte que la variedad es espectacular. Ofrecen desde las clásicas croquetas, montaditos y marineras, hasta los palitos de berenjena con salsa de atún. La hamburguesa de Angus también es muy recomendada, y los paparajotes son un gran cierre para cualquier comida. Así que, ¡ya sabes! Si alguna vez te encuentras por Murcia, no dudes en hacer una parada en este lugar; te prometo que no te arrepentirás.
Se puede hacer reservas en Las Viandas
Y bueno, hablando de Las Viandas, la experiencia es un poco como una montaña rusa, ¿sabes? Hemos tenido momentos estelares, como esos montaditos de sobrasada y lomo que salvan el día; por 7 euros los dos, están muy bien, pero luego llega el famoso montadito de solomillo con foie. Ahí fue donde la cosa se puso un poco “cringe”. El foie no era más grande que dos monedas de un céntimo, y el solomillo, más parecido al tamaño de cuatro monedas de 20 céntimos. Al menos, se podía disfrutar del montadito en una pulguita sin que se desbordara, por 6 euros. Lo enseñé al camarero, y lo cobró sin problema. A veces, la tradición no se traduce en raciones abundantes, pero el servicio tiene que ser honesto, sin duda.
Por otro lado, hay días que sales de Las Viandas con un ¡guau! en la boca. Esa vez que probamos las croquetas y los caballitos de sepia (que estaban ¡buenísimos!), y las mini hamburguesas, hicieron que el plato estuviera lleno de sabor. Además, esas patatas con bacon y queso fundido son una bomba. 23 euros por cabeza y éramos cinco, así que ¡dividido no está nada mal! El único 'pero' fue la tarta de queso, que dejó que desear. Y, por favor, ¡más baños! Solo hay uno para chicas y las colas son más largas que en una discoteca, jaja.
En nuestra última visita, volvimos a Las Viandas después de un tiempo y la experiencia superó nuestras expectativas. Todo estaba riquísimo; el servicio fue de lo más excelente, así que definitivamente es una parada obligatoria si estás en la zona. Recomendadísimos los palitos de berenjena con salsa de atún y los paparajotes. ¡Vaya manjar!
Ah, y no te olvides de la pregunta del millón: ¿Se pueden hacer reservas en Las Viandas? Pues, lamentablemente, no llevan el tema de las reservas, así que prepárense para ir y tener un poco de paciencia. Pero si el ambiente y la buena comida son lo tuyo, ¡vale totalmente la pena!
Es necesario hacer reservas antes de visitar Las Viandas
La última vez que fui a Las Viandas fue un poco decepcionante, la verdad. La primera vez que estuve, me encantó el lugar, especialmente por la atención del personal, que sigue siendo top. Pero esta vez, las patatas bravas eran congeladas y no tenían nada de sabor; antes estaban riquísimas. Y los montaditos... pues pasables, el pan también un poco duro, pero al final, nada que no se pueda arreglar con un poco de buen rollo. La croqueta de jamón ibérico y crema de patata no me convenció del todo, aunque seguramente será por mis gustos raros. Pero, ojo, que el zarangollo siempre está de fábula, eso nunca falla.
Por otro lado, he oído a varios colegas hablar maravillas de los platos. Hay quien dice que el entrecot y las costillas de cordero son un auténtico festival de sabores. Un 10/10 para esos platos, y muchos también se han llevado buenas impresiones del menú del día. ¡Y no te olvides de probar la tarta de la casa! Tiene su fama por algo. De lo que estoy seguro es que el servicio siempre es fantástico. El personal es muy simpático y están dispuestos a hacer que tu visita sea memorable.
La terraza es un buen sitio para relajarse un rato, aunque a veces se puede hacer un poco lentillo cuando no hay mucha gente. Aún así, el ambiente es acogedor y tienes esa vibra desenfadada que se agradece. Si estamos hablando del servicio, no se puede olvidar a gente como Gary, que se desvive por hacer que todo esté a tu gusto.
Y sobre la pregunta de si es necesario hacer reservas, mi consejo es que depende del día. Si planeas ir en fin de semana o en horas pico, mejor asegúrate de reservar, porque suele llenarse bastante. Si no, con un grupo más grande, ¡definitivamente llama antes! Pero si decides ir a media semana, pues es más fácil encontrar mesa. Sin duda, siempre vale la pena pasarse por Las Viandas, ya sea para repetir viejo favoritos o probar algo nuevo.
Qué tipo de bebidas se pueden disfrutar en el bar de Las Viandas
Y si no has pasado por Las Viandas en C. Pascual, 2, 30004 Murcia, ¡te estás perdiendo una joyita! Este bar restaurante tiene un encanto especial que lo hace destacar entre los demás. La cocina elaborada que ofrecen refleja lo mejor de la huerta murciana, y eso no se encuentra en cualquier lugar. Además, si eres amante del tapeo, aquí tienes un paraíso con un menú diario que te deja con ganas de volver, y la carta está llena de sorpresas. Realmente, todo lo que pedimos estaba buenísimo, aunque, si soy sincero, el medio pollo que pedimos podría haber sido más generoso en ración…
Hablando de platos, el bacalao ahumado macerado que sirven es *increíble*, y si te apetece algo reconfortante, sus migas y la ensalada de bonito son opciones que no te decepcionarán. Recuerdo que fui con mi pareja y un pequeño, y la atención fue de 10, gracias al camarero Wilson, que se desvivió en amabilidad. ¡Es genial encontrar un lugar donde el servicio es tan personalizado y atento!
Y claro, no puedes irte sin probar el paparajote, ese postre típico murciano que no deja a nadie indiferente. La combinación de la hoja de limonero frita, rebozada en azúcar y canela es un verdadero festival para tus papilas gustativas. Además, como buen amante de la buena comida, tengo que mencionar el pastel de setas que me sorprendió; cada bocado era puro sabor.
Y, ya que lo mencionamos, si te preguntas qué tipo de bebidas puedes disfrutar en Las Viandas, puedes esperar una buena selección que complementa a la perfección la experiencia gastronómica. Tienen todo, desde cervezas artesanales hasta vinos de la región que maridan genial con los platos de carta. Así que, en resumen, si vienes a Murcia, este es un sitio que debes incluir en tu lista. Cinco estrellas de principio a fin, ¡te lo aseguro!
Qué platos son recomendados en Las Viandas
En nuestra última escapada familiar, tuvimos la suerte de descubrir Las Viandas en C. Pascual, 2, y déjame decirte, ¡fue un hallazgo increíble! Desde que entramos, el ambiente nos atrapó: una calidez y buenrollismo que te hace sentir como en casa. Esas cosas son las que realmente cuentas cuando te vas de viaje, ¿no? Todo el mundo se portó genial, y la atención fue de 5 estrellas. No hay nada como sentirte bienvenido.
Y hablemos de la comida. ¡Vaya que sí comimos bien! Cada plato que probaron mis papás y yo daba en el clavo. Les dimos con todo, y estoy convencido de que cada bocado merecía sus propias estrellas. La relación calidad-precio es bastante justa, así que si tenías en mente unos 30-40 € por persona, creo que lo vas a encontrar más que razonable. Jury's still out, porque esas berenjenas con salsa de atún requieren una mención especial; ¡no puedes irte sin probarlas!
Entonces, si te preguntas qué platos son recomendados en Las Viandas, apúntate las berenjenas que acabo de mencionar. También hay muchas otras delicias que vale la pena explorar, pero definitivamente esas son un must que no puedes dejar pasar. Si alguna vez te animas a visitarlo, prepárate para salir con una sonrisa y un estómago muy feliz.